Un nuevo informe del Tribunal de Cuentas Europeo (TCE) asegura que escasez de medicamentos “ha sido un problema recurrente en toda la UE desde hace años, pero la UE sigue careciendo de un sistema bien engrasado para hacerle frente”.
El trabajo dado a conocer este miércoles defiende las medidas adoptada por Europa, “han demostrado ser útiles”, pero señala que “persisten problemas estructurales” y los esfuerzos para atajar las causas profundas de la escasez “continúan en una fase temprana”.
Por tanto en conclusión señala que “los europeos siguen corriendo el riesgo de sufrir escasez de medicamentos, incluidos lo antibióticos comunes y otros tratamientos vitales”.
En el trabajo se detalla que la escasez afecta a todas las categorías de medicamentos, incluidos los medicamentos patentados innovadores, los genéricos sin protección de patente o las vacunas, pero llega a convertirse en crítica “cuando un país no dispone de alternativas adecuadas”.
A nivel del conjunto de la Unión las situaciones de escasez notificadas alcanzaron su máximo en 2023 y 2024, y los países de la UE registraron entre enero de 2022 y octubre de 2024 niveles críticos de escasez respecto de 136 medicamentos.
“La escasez de medicamentos puede tener graves consecuencias para los pacientes, poner en peligro la salud pública y tener un coste elevado tanto para los médicos, como para las farmacias y los países”, afirma Klaus Heiner Lehne, Miembro del Tribunal responsable de la auditoría. “La UE necesita una solución eficaz para subsanar la escasez crítica y debe atajarla de raíz, incluso como cuestión de autonomía estratégica europea”.
Los auditores constataron que era necesario mejorar el sistema para prevenir y mitigar la escasez de medicamentos críticos, ya que carecía de un marco jurídico adecuado y de información oportuna y práctica. Aunque el papel de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha aumentado en los últimos años, en particular durante la pandemia de Covid-19, y la Agencia ha proporcionado una importante coordinación para ayudar a reducir el impacto de la escasez, sigue sin tener competencias legales para ayudar a los países de la UE salvo en casos de crisis sanitarias.
Además, no recibe información suficiente respecto de las situaciones de escasez como para poder evitarlas. La auditoría también reveló que la EMA carecía de datos para ayudar continuamente a mitigar la escasez existente, ya que las notificaciones de la industria a menudo eran tardías e incompletas.
La Comisión Europea ha determinado muchas causas profundas de la escasez, como las vulnerabilidades de la cadena de suministro, pues parte de la producción —en particular en el caso de los antibióticos y los analgésicos— se ha externalizado en gran medida a Asia. Sin embargo, el trabajo para abordarlas no ha hecho más que empezar y se enfrenta a numerosos retos. Por ejemplo, la obligación de que la industria proporcione un suministro continuo no funciona bien en la práctica. Ante las crecientes situaciones de escasez, muchos países de la UE empezaron a hacer acopio de medicamentos, lo que podría haber agravado la escasez en otros países de la UE, ya que no se coordinaron entre ellos. Por lo tanto, la primera lista de medicamentos esenciales en el ámbito de la UE es un paso importante, pero el trabajo realizado hasta la fecha no ha garantizado su disponibilidad. De hecho, los auditores constataron que algunos de ellos estaban en situación de escasez crítica.
“El mercado único de medicamentos de la UE está fragmentado, lo que dificulta su libre circulación y su disponibilidad, y contribuye a un acceso desigual a ellos”, señala el informe, que concluye señalando que la mayoría de los medicamentos se autorizan en el ámbito nacional y los autorizados para toda la UE no se comercializan en todos los países, mientras que los envases difieren de un país a otro. Además, la Comisión no abordó adecuadamente los obstáculos transfronterizos al comercio. En consecuencia, era difícil mitigar la escasez mediante una posible redistribución de medicamentos.
La Comisión ha tomado medidas iniciales mediante la propuesta de modificaciones en la legislación de la UE. Una vez aprobadas, estas podrían aportar mejoras significativas al sistema, aunque los auditores advierten de que es posible que no aborden todas las cuestiones, incluida la necesidad de notificar la escasez a su debido tiempo o influir en la acción de la industria durante una escasez crítica.



Lilisbeth Perestelo: