El presidente de Hefame, Enrique Ayuso, ha aporvechado la celebración del Día Mundial del Farmacéutico para lanzar una propuesta orientada a la protección del modelo sanitario español en el marco internacional. Ayuso plantea la apertura de vías de colaboración con organizaciones sectoriales y cooperativas de otros países europeos con el fin de defender el acceso universal al medicamento y el papel asistencial que desempeñan tanto las oficinas de farmacia como la distribución de gama completa.
La propuesta busca extender los principios del sistema español más allá de las fronteras nacionales. Según explicó el máximo responsable de la cooperativa, la preservación del servicio en las áreas rurales y la garantía de la cohesión territorial deben abordarse desde una perspectiva global mediante estructuras de cooperación sólidas. Ayuso señaló que el compromiso con la salud constituye la esencia de las entidades cooperativas y sostuvo que este valor debe ponerse al servicio de la población con independencia de los territorios donde cada organización desarrolle su actividad ordinaria.
El análisis vertido por la presidencia de la distribuidora puso de relieve la conveniencia de divulgar las ventajas del modelo farmacéutico de España, en el que las cooperativas de distribución representan un pilar esencial. A este respecto, enfatizó la necesidad de resguardar el perfil profesional del farmacéutico e insistió en que las competencias propias de la actividad cooperativa son herramientas decisivas para asegurar la equidad en el acceso a las terapias.
Amenazas en el entorno europeo
La necesidad de blindar la arquitectura del modelo responde, en palabras de Ayuso, a la evolución de la regulación y del mercado en varios países del entorno comunitario. El presidente de la cooperativa advirtió de las consecuencias que genera la apertura de la venta de medicamentos sin receta en establecimientos ajenos a las oficinas de farmacia, así como la irrupción de capital no farmacéutico y los procesos de concentración empresarial en naciones como Italia, Portugal o Francia.
A juicio del directivo, estas dinámicas han tenido un impacto directo en la estructura sanitaria de esos territorios, traduciéndose en el debilitamiento de la farmacia en zonas rurales, la pérdida de rentabilidad de los establecimientos y una reducción paulatina del peso profesional de los farmacéuticos en el sistema de salud. Frente a este contexto, argumentó que la protección de los principios regulatorios españoles resulta aún más vital para evitar tendencias similares.
En paralelo a las iniciativas de proyección exterior, el presidente de la entidad dirigió un mensaje a los profesionales del país con motivo de la jornada conmemorativa. En su llamamiento, animó al colectivo a mantener una postura unánime para poner en valor la profesión, consolidar su función asistencial e impulsar acciones coordinadas que permitan consolidar a las farmacias comunitarias como espacios sanitarios clave dentro del sistema nacional de salud.




Lilisbeth Perestelo: