La optimización de las tareas y la priorización de las actividades de los profesionales sanitarios configuran uno de los retos principales de la gestión hospitalaria actual ante las estimaciones de falta de personal. En este contexto, el Servicio de Farmacia del Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida evaluó el impacto del Mapa del Medicament, un algoritmo de priorización de la validación de prescripciones médicas en el entorno de urgencias. La herramienta informática, liberada originalmente por el Hospital Germans Trias i Pujol de Can Ruti para todos los centros del Instituto Catalán de la Salud (ICS), ordena automáticamente a los pacientes en base a criterios farmacoclínicos.
Los profesionales acceden a la aplicación a través de la intranet de su centro. El sistema asigna una puntuación y posiciona en los lugares más altos de la lista a las personas que el farmacéutico debe validar primero. Este proceso va más allá de una selección de fármacos, pues incorpora variables clínicas del paciente como el peso, la función renal o las alteraciones electrolíticas. Asimismo, incluye variables de conciliación de la prescripción, entre las que destacan la polifarmacia, la omisión de la administración de fármacos relevantes o la interrupción de la medicación crónica.
Validación eficiente en urgencias
Para comprobar la utilidad de la herramienta en el Hospital Universitario Arnau de Vilanova se diseñó un estudio entre junio y septiembre de 2025. Durante este periodo se eligieron aleatoriamente ocho días en el turno de mañana. En cuatro de esas jornadas, dos farmacéuticos seleccionaron diez pacientes por día utilizando el algoritmo, conformando el grupo de análisis automatizado. En los cuatro días restantes, los mismos facultativos eligieron de forma aleatoria otra decena de pacientes por jornada para constituir el grupo de control. El registro de las variables y la comparación estadística posterior mediante la prueba de chi-cuadrado se realizó a través del programa Stata.
Los resultados finales sobre un total de 80 pacientes desvelaron diferencias significativas. El grupo gestionado a través del algoritmo sumó 13 intervenciones farmacéuticas frente a las dos registradas en el grupo aleatorio. Asimismo, los pacientes del primer grupo tuvieron prescritos medicamentos de alto riesgo con mayor frecuencia, con 16 casos detectados frente a los siete del grupo de control. El análisis estadístico arrojó una significación de p inferior a 0.01 en ambos parámetros. Por otra parte, la herramienta identificó de forma previa a la validación a 22 pacientes crónicos complejos, mientras que el método aleatorio no detectó a ninguno.
El uso de este sistema multiplicó por seis el número de intervenciones por paciente en el servicio de urgencias. La dirección del esfuerzo hacia candidatos idóneos permite asegurar que "el uso de la herramienta permite identificar pacientes que se van a beneficiar más de nuestro trabajo, haciéndonos más efectivos como parte del equipo y aumentando el impacto de nuestra labor en los pacientes". A nivel de organización, la medida facilita un uso eficiente del tiempo en las personas que presentan un riesgo superior de sufrir un problema relacionado con el medicamento. Según los autores, los datos "demuestran la importancia de contar con un Farmacéutico en otro plano más asistencial", una integración que resulta bien recibida por el resto de los profesionales del hospital.



Lilisbeth Perestelo: