Política

Un operativo de 1.300 sanitarios asiste Urda mientras Sánchez promete esclarecer el siniestro

50 heridos continúan bajo vigilancia facultativa y las víctimas mortales alcanzan las 69. Desde el Cecopi, García-Page, acompañado por consejeros Fernández Sanz, exponen el balance de la respuesta médica, mientras que el jefe del Gobierno garantiza una investigación técnica exhaustiva para depurar responsabilidades y verificar si existieron negligencias.
Sánchez y García Page, en la reunión del Cecopi

Un dispositivo autonómico coordinado de 1.300 sanitarios y 150 medios terrestres atiende las consecuencias del grave accidente ferroviario registrado en Urda, en la provincia de Toledo, que hasta el momento arroja un balance de 69 personas fallecidas. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, acompañado por el consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, expuso las dimensiones del despliegue asistencial durante una comparecencia en Toledo tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi). En ese mismo encuentro, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, garantizó que las instituciones públicas investigarán «hasta el último detalle» las causas que originaron la colisión entre dos convoyes de alta velocidad.

García-Page actualizó los datos clínicos oficiales derivados del choque y confirmó que la cifra de fallecidos ascendió a 69 tras producirse un deceso en el entorno hospitalario. De acuerdo con el balance facilitado por el mandatario autonómico, la red hospitalaria de la comunidad gestionó un total de 110 ingresos motivados por la catástrofe. De ellos, 60 pacientes recibieron el alta facultativa tras ser tratados de sus lesiones, mientras que 50 permanecen ingresados en distintas áreas asistenciales bajo seguimiento médico continuo.

En cuanto a los pacientes que precisaron atención crítica de urgencia, los equipos sanitarios clasificaron a 15 de ellos dentro del código rojo de triaje inicial. El presidente regional concretó que los cuatro heridos que presentaban un estado de salud de mayor complejidad asistencial «están evolucionando positivamente», una situación que permitió a las autoridades sanitarias mostrar una expectativa más favorable respecto a su estabilización y recuperación definitiva.

El operativo sanitario desplegado para cubrir la emergencia sobre el terreno incluyó 150 vehículos terrestres, entre los que se encontraron unidades de soporte vital básico, ambulancias convencionales y unidades de vigilancia intensiva (UVI). Asimismo, el dispositivo contó con siete helicópteros medicalizados destinados a la evacuación urgente de los casos de mayor gravedad clínica hacia los centros hospitalarios de referencia del servicio público de salud.

Durante las labores de transporte aéreo, los facultativos y personal de enfermería completaron con éxito ocho transfusiones de sangre a bordo de los propios helicópteros en pleno vuelo, una intervención de soporte avanzado que García-Page describió como «muy satisfactoria» para sostener hemodinámicamente a los lesionados críticos. De forma complementaria, dispositivos asistenciales de la zona como el Centro de Salud de Consuegra desalojaron sus consultas ordinarias y habilitaron sus instalaciones para llevar a cabo la primera atención y estabilización de los heridos evacuados de las vías.

Identificación judicial y respuesta de urgencias

El presidente de Castilla-La Mancha detalló igualmente el protocolo aplicado a la recuperación e identificación de las víctimas mortales en el lugar del accidente. Las dotaciones de bomberos y los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) prosiguieron durante la noche las labores de rescate entre los restos de los convoyes. El dirigente explicó que los trabajos se ejecutan bajo estricta tutela judicial y del Instituto de Medicina Legal debido a la presencia de restos anatómicos dispersos. «Quiero trasladarles un especial ánimo a las familias que están esperando. Se está cumpliendo con la ley de forma estricta y rigurosa», manifestó García-Page.

Por su parte, Pedro Sánchez afirmó desde el puesto de mando que toda la Administración General del Estado mantiene sus recursos operativos para atender la tragedia y esclarecer las responsabilidades técnicas. El presidente del Gobierno recalcó que el Ejecutivo trabaja «día y noche» en una estrategia que abarca tres campos de actuación: la atención a la emergencia y la identificación, la investigación completa del siniestro para reforzar los protocolos de seguridad y la cobertura de los resarcimientos materiales a las familias.

Sánchez remarcó que el Estado responderá con contundencia si la investigación pericial constata la existencia de fallos o negligencias operativas en el choque, argumentando que no resulta admisible la repetición de siniestros de gravedad en las líneas ferroviarias de alta velocidad. El jefe del Ejecutivo transmitió su agradecimiento a los servicios asistenciales de las distintas administraciones y valoró de forma expresa el papel desempeñado por los equipos de atención psicológica desplazados para atender a las víctimas y a sus familias.

Seguimiento técnico y repercusión parlamentaria

La colisión ferroviaria tuvo lugar este miércoles en el término de Urda cuando un convoy de Renfe AVE colisionó con una unidad operada por la empresa Iryo, lo que provocó más de un centenar de heridos de diversa consideración y daños estructurales en el material rodante. Tras el siniestro, la mayoría de los partidos políticos acordaron paralizar sus actos de precampaña electoral de cara a las elecciones del 29 de noviembre, manteniéndose únicamente Vox al margen de esta decisión.

El siniestro suscitó de inmediato iniciativas de control parlamentario en el Congreso de los Diputados. Grupos como Sumar, ERC y Podemos han solicitado la comparecencia urgente del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ante la Diputación Permanente. Por el momento, desde el Gobierno se sigue respaldando la actuación del ministro de Transportes.

Comentarios

Noticias relacionadas

Actividades destacadas