Política

La farmacia inglesa ve en las ventas de Morrison otra señal de alerta para el NHS

El gigante británico se desprende de decenas sus farmacias comunitarias para reducir costes; esta situación pone de manifiesto "el verdadero peligro económico que enfrentan las empresas farmacéuticas", según Community Pharmacy England

El importante supermercado británico Morrisons ha anunciado el proceso de venta de decenas de sus farmacias comunitarias con el objetivo de reducir costes operativos. La compañía tomó esta decisión tras concluir que muchos de sus establecimientos situados en el interior de las tiendas no son financieramente viables en el escenario actual. Esta noticia pone de manifiesto "el peligro económico que enfrentan las empresas del sector y la necesidad urgente de establecer un modelo de financiación que resulte sostenible para el sistema sanitario", según Community Pharmacy England (CPE), la entidad que representa los intereses de la farmacia comunitaria en el país.

La cadena, que opera alrededor de 120 farmacias en todo el país, fue adquirida en 2021 por la firma de capital privado Clayton, Dubilier & Rice (CD&R). Tras una revisión estratégica de su cartera, la dirección se inclinó por una venta individualizada, establecimiento por establecimiento, en lugar de una operación que afecte a la totalidad de su red. Desde la empresa aseguraron que es poco probable que las farmacias afectadas por este proceso de venta cesen su actividad. Según informaron, la intención es que el servicio al cliente continúe sin interrupciones bajo la titularidad de los nuevos adquirentes que se hagan cargo de las licencias.

Impacto de la brecha financiera

La noticia de que otra gran empresa tenga que vender farmacias comunitarias no sorprendió a quienes luchan por sobrevivir en el clima actual. Según declaraciones de la directora ejecutiva de Community Pharmacy England, Janet Morrison, las presiones sobre las empresas farmacéuticas son extremas. Este movimiento representó otra señal de advertencia para el Gobierno y el NHS, ya que el impacto de la brecha anual de financiación, cifrada en 2.000 millones de libras, junto con otras presiones adicionales, dejó a la gran mayoría de las empresas farmacéuticas en una situación de verdadero peligro económico.

Morrison afirmó que, sin una intervención directa, se producirán más noticias de este tipo o incluso peores en el futuro cercano. La directiva destacó una diferencia fundamental entre los modelos de negocio del sector. Mientras que las grandes corporaciones pueden tomar decisiones estratégicas para vender tiendas y reducir costes, la situación de los propietarios independientes y familiares es distinta. Muchos de estos profesionales se encuentran atrapados por deudas, arrendamientos y la inversión de sus propios fondos y pensiones para mantener operativas sus farmacias.

Hoja de ruta para el sector

La representante del sector urgió al Gobierno a desarrollar una hoja de ruta para el futuro de la farmacia comunitaria. Esta planificación debe incluir un avance inmediato hacia un modelo de financiación que garantice la estabilidad de estos establecimientos a largo plazo. La situación actual, marcada por la falta de viabilidad en puntos de venta consolidados como los de Morrisons, refleja la urgencia de una reforma estructural en la retribución de los servicios farmacéuticos. La comunidad farmacéutica espera que este proceso de desinversión sirva de catalizador para que las autoridades sanitarias revisen el marco económico que sostiene la red asistencial de proximidad en todo el territorio británico.

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