La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha presentado el Centro Regional de Terapias Avanzadas (CRETA), una nueva infraestructura que asumirá la fabricación a gran escala de medicamentos personalizados dirigidos a patologías complejas. El proyecto, que cumple uno de los compromisos de la jefa del Ejecutivo autonómico en el pasado Debate del Estado de la Región, busca potenciar a los grupos de investigación de los centros adscritos al Servicio Madrileño de Salud. Las instalaciones se ubican en el Centro de Transfusión madrileño.
La puesta en marcha de este recurso sanitario contará con una inversión de casi dos millones de euros. La planta dispone de una superficie de 200 metros cuadrados donde se distribuyen tres salas blancas dotadas de tecnología avanzada y un área de Control de Calidad de nivel extremo. El diseño y la ejecución de la obra corrieron a cargo de profesionales en activo expertos en la materia. Según explicó el Gobierno regional, esta instalación centralizará los proyectos para que "toda idea brillante que nace en un hospital no se pare por falta de producción".
La actividad de la planta optimizará la estructura de la red asistencial madrileña, que suma ocho unidades de producción de terapias avanzadas en los hospitales públicos. De estas zonas, cinco se encuentran en funcionamiento en los complejos del Niño Jesús, Gregorio Marañón, La Paz y Puerta de Hierro, este último con dos equipos. Las tres restantes están en diferentes fases de acreditación en los centros Ramón y Cajal, Clínico San Carlos y 12 de Octubre. El nuevo dispositivo ahorrará carga de trabajo a estos laboratorios hospitalarios para que continúen investigando.
Producción de fármacos específicos
La cartera potencial de medicamentos que asumirá el centro integrado en el Centro de Transfusión incluye tres opciones de origen académico. La primera es el NC1, desarrollado en el hospital Puerta de Hierro Majadahonda, un fármaco celular que ya trató secuelas de lesión medular de 75 pacientes. La segunda es Celyvir, una terapia que aborda tumores metastásicos en niños y adultos que no responden a la quimioterapia convencional. La tercera opción es ThyTreg, la última línea desarrollada por científicos del Hospital Gregorio Marañón para prevenir el rechazo en menores trasplantados de corazón.
Estos medicamentos de última generación utilizan genes, células o tejidos para prevenir y tratar patologías como la leucemia, el mieloma múltiple o el rechazo en trasplantes. La unificación productiva facilitará el acceso a estas terapias novedosas a "todos los pacientes que lo necesiten". Los científicos de los hospitales públicos y de las Fundaciones de Investigación Biomédica desarrollaron estas opciones tras ver aumentado su presupuesto este año gracias al incremento de la inversión del Gobierno madrileño en casi un 18 %.
La Estrategia Regional de Terapias Avanzadas de la Comunidad de Madrid ha ofrecido cobertura a casi 400 enfermos desde 2018. Los datos de actividad indicaron que el 25 % de los tratamientos actuales benefician a personas de otras comunidades autónomas. La presidenta autonómica enfatizó el compromiso institucional durante la visita a la nueva planta al declarar que "no vamos a permitir que ninguna idea se quede sin explorar y ningún avance médico sin desarrollar".


Lilisbeth Perestelo: