La Organización Mundial de la Salud ha publicó su segundo informe de situación global sobre la escalada del conflicto en Oriente Próximo, donde detalla un incremento en las amenazas sanitarias agudas y la puesta en marcha de un dispositivo logístico de emergencia. El documento, fechado el 2 de abril de 2026, subrayó que los riesgos principales residen en el tratamiento de traumas y lesiones, la interrupción del acceso asistencial y la propagación de enfermedades entre la población desplazada. A estos factores sumó la vulnerabilidad ante incidentes radiológicos, nucleares y químicos industriales que impactan directamente en la salud ambiental.
Desde el pasado 18 de marzo, la organización movilizó más de 60 toneladas de suministros médicos destinados a Líbano. Esta operación contó con el respaldo de la Unión Europea, Dubai Humanitarian y diversos socios internacionales. Del total enviado, casi 40 toneladas llegaron a territorio libanés a través del puente aéreo humanitario de la UE. El Centro Logístico Global de la OMS en Dubái despachó un convoy de cuatro camiones que transportó 22 toneladas métricas de suministros para cirugía de emergencia y medicamentos especializados.
Esta carga, valorada en 360.000 dólares, permite dar soporte a unos 50.000 pacientes y facilitar cerca de 40.000 intervenciones quirúrgicas. Tras siete días de trayecto por carretera, el convoy alcanzó su destino el uno de abril. De forma paralela, otra expedición terrestre compuesta por tres camiones partió en la misma fecha hacia la Franja de Gaza. Este envío incluyó 22,3 toneladas métricas de material médico con capacidad para tratar a 110.000 personas.
Vigilancia de riesgos ambientales
Las acciones operativas iniciales priorizaron la gestión de riesgos en agua, saneamiento e higiene. La organización puso el foco en el impacto de los incendios de petróleo y el fenómeno de la lluvia negra, así como en las consecuencias de los ataques reiterados contra infraestructuras hídricas esenciales, especialmente las plantas desalinizadoras.
Ante este escenario, la OMS reforzó los sistemas de vigilancia y la evaluación de la exposición a contaminantes. El organismo internacional emitió guías públicas para proteger las fuentes de agua potable y mitigar los efectos de la contaminación ambiental. El informe concluyó que el impacto económico de la crisis ya se expande más allá de las zonas directamente afectadas, lo que podría elevar los riesgos de salud indirectos en toda la región del Mediterráneo Oriental.



Lilisbeth Perestelo:
César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):