El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zamora, con el patrocinio de la Diputación Provincial de Zamora a través de su Área de Fondos Europeos, ha completado el primer mes de actividad de su iniciativa piloto ‘Silver Smart Corners’ con un balance de 252 asistencias en el medio rural. La propuesta, enmarcada en el proyecto europeo Ruractive, se diseñó para desarrollarse en tres oficinas de farmacia de la provincia entre octubre de 2026 y mayo de 2027. El objetivo del programa radica en aprovechar la accesibilidad, cercanía y confianza de la red de boticas rurales para estructurar puntos de encuentro, formación y participación comunitaria dirigidos de manera especial a las personas mayores.
A lo largo de estas primeras cuatro semanas de implantación, iniciadas el 6 de octubre de 2026, los profesionales celebraron 16 sesiones formativas en las que se computaron 203 chequeos básicos de salud o usos de tecnologías sanitarias. La metodología adoptada se distanció de las charlas sanitarias convencionales para articular reuniones de corta duración estructuradas en dos partes complementarias. La primera consistió en una exposición técnica introductoria de diez a quince minutos en la que el farmacéutico expuso conceptos fundamentales, para pasar después a una fase de experimentación directa en la que los vecinos probaron equipos, realizaron consultas, debatieron y compartieron experiencias personales cotidianas.
El plan incorporó un mecanismo de evaluación continuada destinado a analizar la percepción de los asistentes, registrar observaciones directas e incorporar eventuales mejoras en la dinámica de trabajo. Los primeros datos recogidos mostraron unos índices de satisfacción elevados entre los participantes: un 97% en la implicación del grupo, un 94% en el grado de comprensión de las explicaciones y un 100% en la utilidad percibida de las actividades realizadas. Estos parámetros permitieron a los organizadores validar la metodología práctica y contrastar la adecuación de los contenidos a las demandas asistenciales reales de la población rural.

La estructura didáctica del programa se divide en cuatro grandes líneas de trabajo formuladas para dar respuesta a las necesidades específicas de las comunidades rurales. En el área de salud y bienestar se trataron materias relativas a la prevención, los hábitos de vida saludables, el autocuidado y el uso adecuado de los medicamentos, combinando la teoría con pruebas de medición básica no diagnóstica mediante dispositivos sanitarios. Por su parte, el bloque tecnológico abordó la familiarización de los asistentes con herramientas y aplicaciones digitales prácticas, el manejo de dispositivos tecnológicos, experiencias con gafas de realidad virtual y un acercamiento elemental a las utilidades de la inteligencia artificial.
El tercer eje temático se centró en la participación social y la protección de la comunidad. En estas sesiones, los farmacéuticos abordaron cuestiones de impacto cotidiano como el abordaje de la soledad no deseada, las pautas para prevenir robos y estafas, la identificación de bulos en salud y la articulación de la colaboración ciudadana en los protocolos de búsqueda de personas desaparecidas en los pueblos. Finalmente, el eje de biodiversidad y entorno natural analizó la flora y fauna característica de Zamora, tratando la identificación de setas, el reconocimiento de serpientes autóctonas, los riesgos por picaduras de garrapatas y la diferenciación de especies de avispas y avispones, incluidas las variedades invasoras presentes en la zona. En este bloque se integraron las explicaciones científicas con las aportaciones y conocimientos tradicionales de los propios vecinos.
Metodología y extensión comarcal
Para asegurar una labor asistencial homogénea en todas las boticas participantes, el COF Zamora puso en marcha un programa previo de capacitación y coordinación técnica para los profesionales. La entidad colegial creó una plataforma formativa específica en la que los facultativos debieron superar una evaluación de conocimientos sobre cada actividad antes de recibir los materiales de trabajo, compuestos por presentaciones, guiones técnicos y fichas didácticas de apoyo. Esta preparación previa garantizó criterios rigurosos y uniformes tanto en las exposiciones teóricas como en el adiestramiento en el uso de los diferentes equipos tecnológicos y de medida.
El director del Centro de Información del Medicamento del colegio y coordinador técnico del programa, Juan Cordero, valoró el trabajo desarrollado por los farmacéuticos y la implicación de los vecinos en las sesiones: «La acogida de estas primeras semanas está siendo muy positiva, y queremos destacar especialmente el compromiso de los farmacéuticos participantes. Detrás de cada sesión hay un importante trabajo de formación y preparación, que incluye familiarizarse con el manejo de diferentes dispositivos y herramientas tecnológicas, contando en todo momento con el apoyo técnico del Colegio. Todo ello exige tiempo y dedicación a mayores de su actividad profesional habitual. Y lo más gratificante es comprobar cómo las personas asistentes se implican, preguntan, comparten experiencias y aportan sus propios conocimientos. No queremos que sean simples espectadores, sino protagonistas de estos encuentros».
Las sesiones del primer mes tuvieron lugar en las oficinas de farmacia de La Hiniesta y Muga de Sayago, donde se llevaron a cabo actividades tituladas ‘Reconocer los signos de un ictus’ y ‘Cómo medirse correctamente la tensión arterial’. Ambas actuaciones contaron con el respaldo de sus respectivos ayuntamientos para facilitar la difusión de las convocatorias entre la población. La programación continuará con la adhesión de la farmacia de El Pego, cuya titular completó los módulos de formación necesarios para iniciar las actividades. Con estas tres localizaciones en funcionamiento, el proyecto aspira a asentar un modelo de intervención comunitaria organizado, evaluable y reproducible que refuerce el rol sanitario y social de la farmacia en los municipios rurales.




María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española de Medicamentos (Aemps).:
César Hernández, director general de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia.:
Raquel Yotti, comisionada del Perte para la Salud de Vanguardia:
Juan Yermo, director general de Farmaindustria.: