Alrededor de 100 oficinas de farmacia situadas en las inmediaciones de los municipios afectados por los incendios forestales en la Comunidad de Madrid se han volcado en la atención sanitaria a las personas evacuadas. Esta colaboración se enmarca en el dispositivo especial acordado entre el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM) y la Consejería de Sanidad para garantizar la continuidad de los tratamientos de la población desplazada. La medida permite atender tanto a pacientes que conservan su tarjeta sanitaria como a aquellos que han tenido que abandonar sus hogares sin ella, aplicando un registro documental y la atención domiciliaria en las localidades de referencia.
El vocal de Farmacia Rural del COFM, Antonio Galiano, y titular de la oficina de Los Molinos en la Sierra de Guadarrama, analiza cómo se está desarrollando la labor profesional en los municipios limítrofes y la respuesta que ofrecen las boticarias y boticarios comunitarios. En las localidades donde se ordenó el desalojo, las farmacias se vieron obligadas a suspender su actividad. "Desgraciadamente, en aquellos pueblos que han sido desalojados, la farmacia no funciona", explica el representante colegial, quien detalla que la población trasladada a polideportivos e instalaciones de municipios cercanos como Navalcarnero, Sevilla la Nueva, Villanueva de la Cañada, Las Rozas, Móstoles o Alcorcón está recibiendo sus tratamientos a través de las boticas más próximas.
La consigna de los establecimientos limítrofes a los espacios de acogida consiste en facilitar los medicamentos con la máxima agilidad. Esta dispensación excepcional se realiza en coordinación directa con la administración sanitaria autonómica. Según indica Galiano, la actuación abarca casos en los que no correspondería la retirada del fármaco por fecha, dado que los pacientes salieron de sus viviendas "con lo puesto" y sin previsión para acceder a su botica habitual.
Cooperación con la Consejería de Sanidad
El protocolo asistencial no se dirige prioritariamente a atender urgencias agudas por inhalación de humo u otras deribavas de las consecuencias del incendio. La respuesta farmacéutica se enfoca en el suministro continuado a la población con patologías crónicas o de edad avanzada. "No es que se esté tratando a los pacientes con estas circunstancias, sino que se les está ofreciendo su medicación habitual", señala el vocal. De este modo, la red boticaria contribuye a reducir el nivel de estrés de las personas evacudas, aportando cierta normalidad en una coyunturas de marcada angustia personal.
El acuerdo con la Consejería de Sanidad no ha precisado de un desarrollo reglamentario complejo. La relación institucional permitió activar la medida de forma inmediata tras el aval del Gobierno regional. "Hay una estrechísima relación con la Consejería de Sanidad y, ante una circunstancia como esta, nos han autorizado a esta dispensación excepcional y no ha habido ningún problema", detalla Galiano, quien recuerda que la prioridad absoluta de la corporación y la administración pasa por garantizar el suministro continuo.
El valor de la red asistencial en el entorno rural
Las actuaciones emprendidas ponen de manifiesto la cercanía y la accesibilidad del modelo de oficina de farmacia en el medio rural. "Tiene este papel de siempre, y mucho más la farmacia rural: somos un servicio que está a pie de calle, sin cita previa, de total accesibilidad para el paciente y somos profesionales sanitarios que ya hemos demostrado, en la pandemia, que estuvimos al pie del cañón. "No podemos volver la espalda a al usuario", argumenta el representante del COFM.
La vinculación directa con la ciudadanía resulta clave para gestionar con rapidez las necesidades farmacológicas de los pacientes en sus lugares de traslado provisionales. El conocimiento previo de los historiales y de las circunstancias particulares de los usuarios agiliza el trabajo de orientación y entrega de los fármacos. Por este motivo, la profesión se ha volcado de manera voluntaria y los farmacéuticos contactados "han mostrado una disponibilidad absoluta para asumir el incremento de la demanda asistencial".
Apoyo a los boticarios afectados por los cierres
Junto al reconocimiento a los establecimientos que están redoblando sus esfuerzos diarios, el colegio profesional mantiene su atención centrada en los profesionales que se encuentran imposibilitados de abrir sus boticas por hallarse en las zonas directamente afectadas o bajo orden de confinamiento y desalojo. "Tenemos que acordarnos de aquellos farmacéuticos que no están pudiendo prestar el servicio porque no pueden acceder a su negocio", advierte Galiano, quien ejerce en Los Molinos, en la Sierra de Guadarrama.
El COFM ha indicado que la coordinación institucional continuará activa hasta la completa normalización de la vida pública en las localidades madrileñas. La red asistencial mantendrá la dispensación mediante registro y el reparto en los domicilios a través de las boticas de referencia en San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa y Villa del Prado mientras persistan las consecuencias del incendio.Valdemaqueda, cuya farmacia hasta este lunes también ofrecía sus servicios, lamentablemente se ha unido también a las localidades desalojadas.



Lilisbeth Perestelo: