Profesión

Sefap reclama reforzar la formación de los FAP ante la nueva farmacoterapia

Con motivo del Día Mundial del Farmacéutico 2026, la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria reclama dotar de mayores capacidades a los profesionales de atención primaria frente al cambio farmacoterapéutico y el nuevo perfil del paciente crónico.
Mercedes Pereira, presidenta Sefap

La cronicidad, la multimorbilidad y la mayor supervivencia están configurando un perfil de paciente ambulatorio muy diferente al de décadas pasadas. Se trata de personas que, en sus domicilios o en centros residenciales, combinan de forma simultánea tratamientos prescritos en Atención Primaria, consultas hospitalarias, servicios de urgencias o tras un ingreso hospitalario. En este contexto, la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (Sefap) demanda fortalecer la formación del farmacéutico de atención primaria (FAP) para hacer frente a la creciente dimensión farmacoterapéutica de la complejidad clínica.

La presidenta de la organización, Mercedes Pereira, remarcó con motivo de la celebración del Día Mundial del Farmacéutico 2026 que "no se puede pedir a los profesionales que asuman nuevos retos sin proporcionarles antes las capacidades necesarias para afrontarlos". El lema de la jornada en este ejercicio, ‘Fortaleciendo la salud con el farmacéutico’, resulta oportuno a juicio de la directiva, quien sostuvo que "fortalecer la salud significa disponer de nuevos medicamentos, pero también conseguir que se utilicen bien".

El papel del FAP en este nuevo marco asistencial se encuentra reconocido dentro del Plan de Acción de Atención Primaria y Comunitaria 2025-2027. Este documento contempla expresamente el desarrollo de las capacidades de estos profesionales en la optimización de los tratamientos, la resolución de consultas sobre medicamentos y la fijación de esquemas de coordinación entre los distintos niveles del sistema. "Esta vertiente clínica será probablemente una de las áreas de mayor desarrollo durante los próximos años y permitirá que el conocimiento especializado sobre medicamentos esté cada vez más próximo al momento en el que el equipo y el paciente lo necesitan", subrayó Pereira.

Innovación y capacitación profesional

El avance constante de la innovación farmacoterapéutica introduce herramientas cada vez más complejas y personalizadas en el sistema sanitario. La incorporación de la biotecnología, las terapias dirigidas, la farmacogenómica, la medicina de precisión, los nuevos sistemas de administración, la monitorización remota, la explotación de datos clínicos y la inteligencia artificial exige un mayor volumen de conocimiento técnico por parte de los profesionales. La presidenta de la Sefap señaló al respecto que "la innovación nos permite tratar mejor, pero también exige más conocimiento, porque la innovación terapéutica no termina cuando aparece un nuevo medicamento. Se completa cuando ese avance consigue mejorar de forma segura la vida real de una persona".

Para responder a estos requerimientos, la formación especializada se sitúa como una pieza clave en el desarrollo de la profesión. "El RD 325/2026, que actualiza los requisitos mínimos de formación farmacéutica, incorpora materias como farmacia clínica, atención farmacéutica, genética y farmacogenómica, farmacoepidemiología, colaboración interdisciplinar y multidisciplinar o tecnologías digitales. Un reflejo de hacia dónde va nuestra profesión y también una responsabilidad para las sociedades científicas", afirmó Pereira.

Desde la Sefap se manifiesta la voluntad de avanzar desde el mapa de competencias hacia recorridos formativos completos, claros y aplicables, que acompañen al farmacéutico desde su incorporación en Atención Primaria hasta niveles progresivamente mayores de capacitación. La entidad defiende que la disponibilidad de profesionales capacitados resulta indispensable para transformar el conocimiento científico sobre los medicamentos en mejores resultados de salud para la ciudadanía.

La combinación de mejores medicamentos, mayor disponibilidad de información, tecnologías de vanguardia y opciones de personalización configura un escenario exigente en la práctica diaria. Por este motivo, la entidad considera imprescindible contar con un profesional preparado, integrado en los procesos asistenciales y capaz de aportar su conocimiento allí donde la medicación forme parte del problema o de la solución. En palabras de Pereira, "por mucho que cambien los medicamentos, la tecnología o el lugar desde el que prestamos atención, fortalecer la farmacia solo tendrá verdadero sentido si sirve para fortalecer la salud de las personas".

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