Las consejerías de Presidencia y de Salud del Gobierno de Cantabria han concedido una subvención de 52.000 euros al Colegio de Farmacéuticos de Cantabria para la continuidad del sistema personalizado para la dosificación (SPD) de fármacos en las farmacias de los municipios expuestos a riesgo de despoblamiento. La cantidad aprobada representa un crecimiento de casi un 53% respecto a la asignación fijada en 2023. Con este aumento de la dotación económica, el Ejecutivo autonómico amplió de manera relevante la cooperación que mantiene con las oficinas de farmacia comunitarias del entorno rural.
La consejera de Presidencia, Justicia, Seguridad y Simplificación Administrativa, Isabel Urrutia, revisó el alcance de esta medida de atención sanitaria durante una reunión de trabajo celebrada en la sede institucional de Peña Herbosa. A la cita acudió el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Cantabria, José Daniel Carballeira. En el encuentro institucional participaron también la directora general de Administración Local, Acción Exterior y Casas de Cantabria, Marta González, junto a la vicepresidenta de la organización colegial sanitaria, Antonieta de Diego de Andrés.
Los datos presentados por los responsables del colegio farmacéutico reflejaron que los establecimientos rurales prestaron atención a más de 180 enfermos a lo largo del pasado ejercicio. Las oficinas integradas en esta red se encargan de entregar semanalmente las medicinas organizadas para los tratamientos en curso. Asimismo, los profesionales realizan el seguimiento directo de la adherencia terapéutica, al tiempo que supervisan el funcionamiento general de la iniciativa asistencial en coordinación constante con los equipos médicos.
Urrutia, cuyo departamento coordina e impulsa de forma directa las acciones frente al despoblamiento en el ámbito autonómico, calificó este proyecto de "clave" para asegurar el control de las pautas farmacológicas de los vecinos. La titular de Presidencia remarcó que la implantación territorial y la cercanía que ofrecen las farmacias resulta determinante en la calidad asistencial diaria. La consejera afirmó que la proximidad "garantiza el buen uso de los fármacos, un mejor el tratamiento de las patologías crónicas y, por tanto, una importante mejora de la salud de las personas que residen en las áreas rurales, lo que se traduce en un sistema de salud más eficiente".
El sistema operativo desplegado en estas zonas consiste en la distribución de un estuche o pastillero preparado en la propia oficina de farmacia. Este dispositivo ordena la medicación de los usuarios que deben ingerir diversos fármacos en varias tomas diarias. La meta prioritaria fijada por el colectivo profesional busca elevar la efectividad y la seguridad global de las terapias prescritas en el ámbito rural.
Coordinación con los profesionales médicos
El uso continuado de estas herramientas de preparación dosificada demostró su utilidad para afianzar la observancia del tratamiento entre las personas atendidas. Las evidencias del programa confirman una bajada de los índices de incumplimiento de las recetas, al tiempo que se reducen las equivocaciones derivadas del manejo incorrecto de las medicinas. Este control previene la aparición de complicaciones médicas asociadas y evita costes adicionales para las arcas de la sanidad pública.
El colectivo de profesionales farmacéuticos que trabaja en los 41 municipios cántabros reconocidos en riesgo de despoblamiento, junto a la localidad de Ruente, vigila la aplicación estricta de las directrices fijadas por los facultativos en las recetas de los enfermos. Los colegiados colaboran con el personal médico de atención primaria en el control del paciente mediante los protocolos estándar de la atención farmacéutica asistencial.
El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Cantabria recalcó la relevancia del convenio suscrito con la administración para lograr que los enfermos optimicen el cumplimiento de sus pautas prescritas y no cometan fallos en las tomas. Carballeira valoró que la prestación recibida en las zonas despobladas se sitúa "en la misma línea de los servicios que se reciben en los núcleos urbanos y siempre en coordinación con los médicos". La representación colegial consideró que este trabajo conjunto responde a una actividad "que va a más cada año y esperamos que siga así en el futuro".
Perfil de los beneficiarios del programa
El perfil asistencial atendido en las farmacias de los núcleos despoblados abarca colectivos vulnerables del mapa regional. La atención prestada con este sistema de dosificación se dirige preferentemente a pacientes mayores de 70 años que requieren supervisión en sus pautas cotidianas.
El programa acoge del mismo modo a personas que viven solas en su domicilio sin disponer de familiares de referencia para el control de las tomas. También se incluye a los usuarios cuyo cuidador principal presenta una situación de fragilidad que impide asegurar la correcta administración del tratamiento.
La iniciativa contempla además la cobertura para aquellos enfermos que manifiestan dificultades de organización con sus pastillas habituales, así como para los pacientes que tienen asignados tratamientos de especial complejidad que precisan una vigilancia farmacéutica continuada.


Lilisbeth Perestelo: