Terapéutica

SEOM alerta de la creciente evidencia científica sobre los riesgos de usar vapeadores

Ante el Día Mundial Sin Tabaco, la oncología médica alerta sobre sustancias como el formaldehído presentes en estos productos pueden llegar a causar daños en el ADN.

La Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) ha alertado sobre la creciente evidencia científica que vincula el uso de vapeadores y cigarrillos electrónicos con riesgos para la salud, especialmente en el desarrollo de tumores y patologías pulmonares o cardiovasculares. Ante la celebración del Día Mundial Sin Tabaco, la organización científica mostró su preocupación por la extensión de estas nuevas formas de consumo entre la población más joven y por la falsa percepción de inocuidad que existe en la sociedad.

Los datos de la encuesta Estudes indican que prácticamente la mitad de los jóvenes de 14 a 18 años probó alguna vez los cigarrillos electrónicos. Desde la sociedad científica explicaron que muchos de estos dispositivos contienen nicotina, un componente asociado con un fuerte potencial adictivo y con riesgos directos en el desarrollo. Asimismo, señalaron que estos productos suponen una vía de entrada al tabaquismo convencional en este sector de la población.

La evidencia científica acumulada muestra que múltiples sustancias presentes en los cigarrillos electrónicos, entre las que citaron el formaldehído, las nitrosaminas y los metales pesados, pueden causar daños en el ADN, estrés oxidativo, inflamación y cambios epigenéticos. Estas alteraciones guardan una relación directa con un incremento en el riesgo de desarrollar un cáncer.

Riesgo tumoral y prevención

El presidente de la organización, Javier de Castro, recordó que el tabaco se mantiene como el principal factor de riesgo evitable para el desarrollo de tumores. Esta sustancia es la responsable del 33% de los tumores y de un 22% de las muertes por cáncer. Las estimaciones de la entidad indican que su consumo se asocia con al menos 17 tipos diferentes de cáncer, afectando principalmente a órganos como el pulmón, la vejiga, el esófago o la zona de cabeza y cuello.

A pesar de la información disponible, en torno al 20% de la población española fuma a diario, según los datos recogidos en el Plan Integral de Prevención y Control del Tabaquismo 2024-2027. Las mayores tasas de tabaquismo se concentran en los tramos de edad de entre 35 y 39 años y de 50 a 64 años. Por sexos, los datos de la Encuesta Europea de Salud en España de 2022 reflejan que un 20,2% de los varones y un 13,9% de las mujeres fuman diariamente.

La entidad insistió en que el abandono del hábito tabáquico en cualquier fase del tratamiento oncológico es esencial para mejorar los resultados clínicos. De Castro subrayó que dejar de fumar reduce la mortalidad de los pacientes hasta un 30% y mejora la respuesta terapéutica.

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