Política

El ministro de Sanidad británico abandona el Gobierno para forzar la sucesión de Starmer

La dimisión de Wes Streeting profundiza la crisis interna del Partido Laborista británico. El exministro abandonó Downing Street tras exigir a Keir Starmer que facilite un proceso de primarias que permita renovar el liderazgo ante la falta de visión actual.
El hasta ahora ministro de Sanidad, Wes Streeting

El secretario de Sanidad británico, Wes Streeting, ha presentado este jueves su dimisión en un movimiento estratégico orientado a sacar al Partido Laborista de su actual situación de parálisis. La decisión, comunicada tras un encuentro en Downing Street, pretende forzar un proceso de primarias para sustituir al primer ministro, Keir Starmer.

En su carta de renuncia, el ya exministro de Sanidad reprochó a Starmer la ausencia de una dirección política clara para la formación. Streeting afirmó que donde el partido necesita visión, solo encuentra un vacío, y señaló que el liderazgo del primer ministro significó a menudo que el coste de las decisiones lo pagasen otros integrantes del partido.

El movimiento de Streeting se produjo después de conocerse los últimos datos del Servicio Nacional de Salud (NHS), que reflejaron una reducción de las listas de espera en más de 110.000 personas durante el pasado marzo. El exministro utilizó este balance de gestión para justificar el momento de su salida, tras asegurar que sería contrario a sus principios continuar en el cargo después de perder la confianza en el liderazgo de Starmer.

Estrategias para el relevo laborista

La renuncia no activó todavía la competición oficial por el liderazgo, si bien la prensa británica señala que el exministro analiza si dispone del apoyo necesario entre los parlamentarios. Otros sectores del partido sospechan que la maniobra buscó cerrar el paso a otros aspirantes. Entre ellos Andy Burnham, alcalde de Manchester, quien necesitaría obtener un escaño parlamentario mediante una elección parcial para poder optar a la dirección de la formación.

La crisis interna se vio agravada por el posicionamiento de otros referentes del sector. Angela Rayner, exviceprimera ministra, regresó a la primera línea política tras confirmar que saldó sus obligaciones fiscales con la hacienda pública. Rayner sugirió que Starmer debe valorar su continuidad, lo que añade presión sobre el primer ministro. Por su parte, Starmer ya manifestó su intención de competir para preservar su puesto en caso de que se inicie formalmente el proceso de reemplazo.

Los sondeos internos publicados en el foro LabourList muestran un escenario de división en el laborismo. Mientras que Starmer lograría imponerse a Streeting en un hipotético enfrentamiento directo, el primer ministro resultaría derrotado ante figuras como Rayner, Burnham o Ed Miliband, este último, actual ministro para el Cambio Climático.

Archivado en

Ver más

Ver menos

Comentarios

Noticias relacionadas

Actividades destacadas