El Palacio de Congresos Expomeloneras, en Maspalomas, ha acogido la presentación del Simposio Internacional de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (Seaic), una cita científica que reunirá a más de 1.500 inscritos y registra 502 comunicaciones orales y pósteres. Durante las jornadas, los especialistas analizarán cómo las nuevas herramientas de diagnóstico molecular y las innovaciones terapéuticas transforman el abordaje clínico de los pacientes. Este encuentro evidenció que las alergias alimentarias se duplicaron en el último cuarto de siglo, con especial impacto en la población infantil y una complejidad creciente que demanda la personalización de tratamientos dirigidos a los mecanismos inmunológicos subyacentes.
La personalización de tratamientos constituye uno de los ejes centrales del simposio en el campo de las alergias alimentarias. El avance en las técnicas de laboratorio permite identificar con exactitud la molécula específica causante de la reacción en cada paciente. Con base en esta caracterización, los especialistas ajustan el pronóstico y seleccionan intervenciones capaces de inducir tolerancia hacia el alimento causante del cuadro clínico. Esta evolución técnica fundamenta además la elaboración del manual monográfico en inglés ‘Precision Allergy’, una obra pionera a escala mundical que sistematiza los nuevos protocolos clínicos, y que verá la luz en unas semanas, según explicó el presidente de la sociedad científica, Ignacio Dávila.
Dávila, destacó durante la apertura del encuentro la transformación radical experimentada por el área en el último cuarto de siglo. «Las alergias alimentarias se han duplicado, sobre todo en los niños, han aumentado de complejidad, han aparecido muchísimos tratamientos nuevos y se ha profundizado en los mecanismos inmunológicos que subyacen a las reacciones alérgicas inducidas por alimentos», señaló.
Beatriz Pola, coordinadora del Comité Científico del congreso, detalló que el programa estructura su núcleo científico en tres sesiones plenarias orientadas a la medicina individualizada, el umbral de reactividad a trazas y el empleo de alternativas farmacológicas avanzadas. En el marco de estas sesiones, la especialista remarcó la relevancia de las intervenciones dirigidas: «Hablaremos sobre tratamientos de precisión que incluyen sobre todo nuevas terapias biológicas encaminadas a tratar diferentes tipos de pacientes».
La inmunoterapia oral como procedimiento para modular la reactividad del sistema inmunitario en las alergias alimentarias será otro de los ejes del encuentro. Pola subrayó la trascendencia de este abordaje: «El segundo tema principal habla sobre inmunoterapia oral, que es uno de los mayores avances que tenemos en el tratamiento de las alergias alimentarias y abordaremos cómo personalizar esta terapia según la edad del paciente, el tipo de alergia o la presencia de alergias múltiples». Asimismo, las sesiones evaluaron la repercusión psicológica de estas pautas en los pacientes y en sus familias, con atención específica a los adolescentes sujetos a protocolos de desensibilización.
Por su parte, Nancy Ortega, jefe de servicio de alergia del Hospital Universitario Doctor Negrín y coordinadora local, expuso la situación epidemiológica de Canarias, donde la prevalencia alérgica alcanza entre un 40% y un 50% de la población, frente al intervalo del 20% al 35% de la península. Ortega vinculó estas cifras a las condiciones ambientales de temperatura media de 25 grados y humedad elevada, idóneas para los ácaros del polvo, a lo que sumó la exposición a calima con concentraciones de partículas menores a diez y 2,5 micras que elevan las urgencias respiratorias entre un 20% y un 33%.
Manejo clínico de reacciones graves
En este contexto regional, Paloma Pozas Guedes, coordinadora de la unidad de alergia alimentaria del Hospital Universitario de Canarias, explicó que la sensibilización a los ácaros predispone a una mayor frecuencia de alergia al marisco, a diferencia del resto del país, donde predominan las frutas rosáceas. Pozas Guedes alertó sobre cuadros autóctonos singulares como la alergia a la lapa, un gasterópodo marino de consumo habitual: «Nos encontramos este tipo de pacientes que además tienen unas reacciones generalmente graves con anafilaxia. Incluso broncoespasmos muy graves. Y esto a los alergólogos nos ha hecho tener que ponernos a estudiar una patología que no estaba descrita y poder atender adecuadamente a nuestros pacientes».
Pozas Guedes concluyó que las alergias alimentarias muestran un debut cada vez más temprano, con sensibilizaciones a frutos secos detectadas incluso por debajo de los tres años de edad: «La alergia alimentaria es cada vez más frecuente, cada vez más precoz y con porcentaje de reacciones sistémicas graves importantes, lo cual hace que los alergólogos tengamos este reto de intentar mejorar la atención de nuestros pacientes de forma individualizada». Ante este escenario, los expertos reunidos en Maspalomas coincidieron en que el futuro del área reside en afianzar la personalización de tratamientos en alergias alimentarias combinando el diagnóstico molecular con la inmunoterapia y las nuevas opciones biológicas.



María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española de Medicamentos (Aemps).:
César Hernández, director general de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia.:
Raquel Yotti, comisionada del Perte para la Salud de Vanguardia:
Juan Yermo, director general de Farmaindustria.: