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Respuesta asistencial de urgencia al siniestro de Urda que deja por ahora 68 fallecidos

El sistema de salud activó una respuesta asistencial y farmacéutica a gran escala con el objetivo de atender a las víctimas del grave accidente ferroviario registrado a la altura del término municipal de Urda, en la provincia de Toledo. La colisión por alcance en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, descrita como un suceso sin precedentes en la red ferroviaria española, arrojó un balance provisional de 68 víctimas mortales confirmadas. Entre los fallecidos figuró la exministra de Empleo y Seguridad Social y actual presidenta de la Fundación CEOE, Fátima Báñez, quien viajaba en el convoy de la compañía Iryo con destino a Sevilla. Fátima Báñez fue también ministra de Sanidad, pero en funciones. Su trayectoria en el cargo se desarrolló entre el 16 de agosto y el 4 de noviembre de 2016, asumiendo las competencias después de que Alfonso Alonso dejara el puesto para presentarse como candidato a las elecciones del País Vasco.

El dispositivo asistencial conjunto movilizó recursos del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM) y de la Comunidad de Madrid desde los primeros instantes posteriores al impacto. La primera intervención médica tuvo lugar en el propio convoy siniestrado, donde facultativos y enfermeros que viajaban como pasajeros en los trenes colapsados comenzaron las maniobras de soporte vital y clasificación de heridos antes de la llegada de las unidades de rescate. Estos profesionales aplicaron técnicas de triaje preliminar en el interior de los vagones afectados para identificar a los viajeros con lesiones de mayor compromiso vital.

Posteriormente, los servicios de emergencias asumieron la evacuación médica avanzada mediante el despliegue de tres helicópteros medicalizados y diversas dotaciones de Soporte Vital Avanzado en unidades de UVI móvil. Este despliegue facilitó el traslado urgente de los pacientes que presentaron politraumatismos y cuadros de shock hipovolémico derivados del impacto. Al mismo tiempo, el Centro de Salud de Consuegra y diversas instalaciones acondicionadas por el Ayuntamiento de Urda comenzaron a operar como puestos avanzados de clasificación sanitaria, áreas de cura para heridos leves y puntos destinados a la contención psicosocial de los afectados.

En el ámbito hospitalario, las instituciones de referencia de la zona y de las regiones limítrofes declararon la activación inmediata de sus planes de catástrofe externa. El Hospital Universitario de Toledo y el Hospital Mancha Centro de Alcázar de San Juan, junto a centros hospitalarios públicos de la Comunidad de Madrid, reorganizaron sus áreas críticas. Las medidas incluyeron la reserva preferente de quirófanos de urgencia para intervenciones complejas, la duplicación de los turnos del personal sanitario de guardia y la liberación programada de camas en las unidades de cuidados intensivos con el fin de absorber la llegada de pacientes en estado crítico.

Paralelamente a la labor hospitalaria, la red de oficinas de farmacia comunitaria de la provincia de Toledo y sus comarcas adyacentes se puso a disposición del mando sanitario para integrarse como soporte asistencial de primera línea.

Dispositivo sanitario y coordinación institucional

En el plano gubernamental, las máximas autoridades sanitarias e institucionales se pronunciaron sobre la dimensión de la emergencia. La ministra de Sanidad, Mónica García, suspendió su agenda oficial para coordinar los recursos asistenciales y emitió un llamamiento urgente a la donación masiva de sangre tanto en Castilla-La Mancha como en la Comunidad de Madrid. García justificó la petición al recordar que «la intervención quirúrgica en politraumatismos complejos exige un stock de hemoderivados inmediato en los centros de transfusión».

Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, acudió al puesto de mando establecido en Urda, desde donde definió el escenario como «desolador» y subrayó las directrices prioritarias de los equipos públicos: «La prioridad absoluta del Gobierno regional y del personal médico es salvar vidas, estabilizar a los heridos críticos y arropar psicológicamente a las familias».

Asimismo, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, se personó en el lugar de la colisión e indicó que el choque por alcance constituyó un hecho «inverosímil» dentro de los parámetros de seguridad ferroviaria. Puente señaló la existencia de una avería previa en el sistema de señalización LZB a lo largo de un tramo de 63 kilómetros, incidencia que quedó sujeta a la investigación técnica oficial de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). Mientras continuaban las pesquisas técnicas sobre las causas del siniestro en la infraestructura, los servicios de medicina legal y los equipos especializados de asistencia psicológica mantuvieron su actividad en los tanatorios y centros habilitados en Toledo para dar cobertura continua a las familias.

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