Las farmacias de la Comunidad de Madrid volvieron a poner sobre la mesa un nuevo dato que muestra su contribución para mejorar la salud pública de la población. En apenas cuatro meses desde la adhesión de la red de oficinas de farmacia a Prevecolon, el programa de detección precoz de cáncer colorrectal de la región, las farmacias comunitarias dispensaron 213.000 kits de recogida de muestras para la detección de sangre oculta en heces.
La cifra resultó muy positiva para la Consejería de Sanidad, dado que en los nueve primeros meses de 2025, antes del inicio de la participación de los boticarios, se hicieron en la autonomía 212.000 pruebas dentro de la campaña. El acto institucional que dio comienzo a las dispensaciones informadas en las farmacias tuvo lugar el pasado 15 de diciembre, dirigido a pacientes con una edad comprendida entre los 50 y los 69 años que lo tienen recogido en su tarjeta sanitaria.
Hasta la fecha, dispensaron estos dispositivos 2.850 farmacias, lo que representó el 96,54 % de toda la red regional. El objetivo de esta colaboración radicó en aumentar la respuesta de la población diana, que en 2025 se situó en el 47 %, lo que supuso 375.000 personas. La integración de estos establecimientos sanitarios potenció la labor de prevención y detección precoz de patologías, así como el asesoramiento sanitario.
Manuel Martínez del Peral, presidente en funciones del COFM, explicó que están muy satisfechos de la aportación que realizaron a este programa para contribuir a mejorar la salud de la población en coordinación con la administración regional. Según sus palabras, "nuestros conocimientos, proximidad y accesibilidad nos convierten en profesionales sanitarios esenciales para impulsar la prevención y cooperar en iniciativas de salud pública".
Impacto en la supervivencia
Los datos de prevalencia de la Comunidad de Madrid señalaron que el cáncer de colon y recto representó la segunda causa de muerte por cáncer en España. Se trata del tumor maligno más frecuente considerando el total de la población y en la región supuso el 15 %, sumando ambos sexos. La detección temprana permitió que la probabilidad de supervivencia se multiplicara por seis, alcanzando la curación en el 90 % de los diagnósticos precoces.
La capilaridad de las oficinas de farmacia permitió informar a la población e incrementar la tasa de cribados, facilitando tratamientos menos agresivos. Antes de la puesta en marcha, el colegio profesional impartió formación específica en colaboración con la Consejería de Sanidad y confeccionó materiales divulgativos.
El procedimiento de recogida de la muestra consistió en la entrega del kit a los pacientes que lo tuvieron prescrito en receta electrónica. Los farmacéuticos asesoraron sobre el proceso, que requirió realizar seis pinchazos en distintas zonas de las heces tras defecar en una zona del inodoro cubierta con papel. Una vez recogida, la muestra debió guardarse en el tubo contenedor y conservarse en la nevera hasta su entrega en el centro de salud, que pudo realizarse en un plazo máximo de dos meses.




Lilisbeth Perestelo: