Los Colegios de Farmacéuticos de Cataluña han celebrado este lunes la puesta en marcha de la receta electrónica concertada de la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (Muface) en el territorio. Desde este lunes 1 de junio, los 85.762 mutualistas adscritos a entidades de seguro privado en esta comunidad autónoma pueden obtener sus medicamentos en las oficinas de farmacia utilizando únicamente su tarjeta sanitaria de la entidad. El colectivo en la región está integrado por 65.432 titulares y 20.330 beneficiarios.
Con la entrada de Cataluña en el sistema, el mapa nacional de implantación de este sistema está prácticamente culminado, a falta únicamente de la incorporación de Andalucía, donde se espera que el sistema pueda estar operativo a mediados de este mes.
Con la incorporación de la comunidad andaluza se pondrá fin a un proyecto que Muface inicio hace nada menos que nueve años, en 2017. La implantación territorial comenzó de forma pionera en mayo de 2020 en la comunidad de Cantabria, expandiéndose progresivamente al resto del territorio nacional.
En el caso catalán, la entrada en vigor de este sistema informático, denominado Sistema de Receta Electrónica de Muface (Sirem), se escenificó mediante cuatro actos simultáneos este lunes en oficinas de farmacia de las cuatro provincias catalanas. En el acto de Barcelona participaron representantes del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona (COFB), de Muface y de las entidades médicas Adeslas y Asisa, donde se realizaron las primeras dispensaciones reales con soporte digital a dos mutualistas.

La provincia de Barcelona concentra el mayor volumen de usuarios en la autonomía, con un total de 57.180 mutualistas. El nuevo procedimiento elimina la necesidad de acudir presencialmente a las oficinas de la mutualidad para obtener los visados médicos, que pasan a tramitarse de manera telemática. No obstante, la organización prevé mantener todavía el uso de la receta oficial en soporte de papel durante un periodo de transición.
Elena Palau, vicetesorera del COFB, señaló que con esta implantación "aportamos una mayor seguridad al paciente, minimizando riesgos en las dispensaciones". Asimismo, la representante de los farmacéuticos barceloneses explicó que "al tratarse de un sistema interoperable, se asegura que cualquier mutualista catalán pueda acceder a sus tratamientos con las mismas garantías en casi cualquier punto de España, a la espera de que se sume Andalucía en dos semanas". Palau remarcó que el acceso a los tratamientos resulta "mucho más ágil y sencillo, lo que permite reducir los tiempos de gestión y optimizar de manera sustancial la atención al paciente".

Extensión de la interoperabilidad
Por su parte, la directora provincial de Muface en Barcelona, Isabel Rodríguez, destacó que "esta implantación supone la eliminación de trabas burocráticas y desplazamientos de los mutualistas cuando la prescripción precisa del visado de Muface". Rodríguez incidió en que el objetivo final es "el uso generalizado de la receta electrónica por la seguridad, trazabilidad y sostenibilidad que supone la eliminación de papel". La directora definió el sistema Sirem como "un ejemplo de colaboración pública-privada" que asegura la plena interoperabilidad entre comunidades autónomas.

La delegada provincial de Asisa, Antonia Solvas, subrayó el compromiso de la entidad con esta herramienta tecnológica orientada a mejorar la experiencia del paciente y la eficiencia de los recursos. Solvas auguró una rápida adopción del modelo y afirmó que "para el paciente será un beneficio tan claro que estoy convencida de que será el propio usuario quien más impulse a los profesionales hacia el uso de la prescripción electrónica".

Con la incorporación de Cataluña, la receta electrónica concertada se encuentra operativa en 16 comunidades autónomas y en las dos ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, sumando más de 750.000 beneficiarios en todo el país. La red asistencial catalana aporta al sistema un total de 3.290 farmacias comunitarias.


Lilisbeth Perestelo: