En la sesión ‘Crisis de Financiación: la brecha insostenible’ han participado Luis Ángel Agüeros, consejero Hacienda, Financiación Autonómica y Fondos Europeos del Gobierno de Cantabria; Carlos Fernández consejero de Economía y Hacienda de la Junta de Castilla y León, y Juan Alfonso Ruiz, consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital de la Comunidad de Castilla La Mancha, moderados por el consejero de sanidad de Cantabria, César Pascual.
El moderador ha dado el pistoletazo de salida al encuentro planteando que “la conversación no puede seguir girando en torno a ir incorporando cada vez más y a un coste cada vez más elevado: quien decide debería, al menos, participar en la financiación”.
A su modo de ver, si es posible contemplar políticas de cohesión en otros sectores, también debería ser el caso en sanidad, ya que la cohesión no puede consistir únicamente en que uno decida, sino que debe dar el paso a la cofinanciación.
Asimismo, ha querido matizar que “una cosa es defender la sanidad pública y otra muy distinta defender que todo el gasto genera salud, cuando hay gasto que genera duplicidades e ineficiencias.
A grandes rasgos, proponía abandonar el discurso centrado en “cuánto dinero necesitáis”.
El próximo Consejo de Política Fiscal y Financiera será un encuentro en el que saltarán chispas, en palabras de Juan Alfonso Ruiz. El problema es que hay un problema de fondos en lo tocante a sanidad, y su distribución será clave. “El modelo de financiación, en contra del cual ya se ha manifestado el Gobierno de Castilla La Mancha, se ha orientado al beneficio de Cataluña”, ha asegurado.
Su propuesta es que el coste de la sanidad sea analizado por un comité independiente de expertos, y eso sin olvidar la complejidad de tener que evaluar 17 sistemas diferentes, “porque seguimos sin poder hablar de uno solo”.
A su modo de ver, es importante que la distribución de recursos sea acorde con las necesidades de la población y las variables sobre las cuales se haya llegado a un acuerdo. “Debería ser política de estado”, concluía.
Carlos Fernández apostaba por la renovación de “un sistema de financiación muy anticuado”, cuya vigencia venció en 2014, que no se adapta a las necesidades de ninguna comunidad autónoma y que se ha prorrogado durante 12 años.
Para él resulta clave aumentar la eficiencia del gasto, ya que las nuevas terapias, que suponen una buena noticia para los pacientes, no van a poder costearse con los mismos recursos al ver sus precios. “Los recursos no están creciendo al ritmo de la demanda ni del gasto”, apuntaba.
A pesar de que se dispone de más datos cada vez, “no se han aprovechado para elaborar informes de calidad, en lugar de eso, un acuerdo con Junqueras es lo que va a determinar el modelo de financiación, no una base técnica ni un análisis exhaustivo”.
Luis Ángel Agüeros añadía: “En política financiera nos enfrentamos a retos comunes, un análisis del gasto es lo que demandamos. Es una cuestión que merece un análisis sosegado y común a los 15 territorios”. El esfuerzo de planificación va a ser imprescindible, y prorrogar debería ser una excepción, no la constante a la que estamos asistiendo.
En ese punto, Juan Alfonso Ruiz recordaba que respetar la norma del gasto obliga a quedarse por debajo de un incremento del 4%, incluso aunque se consiguieran más ingresos. Solamente la partida farmacéutica, “una de las más cuantiosas” estaba en mayo en el 4,9%.
Además, el fin de los fondos europeos va a tener un impacto notable en las comunidades autónomas, aventuraba César Pascual. Por ese mismo motivo, Carlos Fernández se refería a ellos como “un caramelo envenenado”. Aun admitiendo que han sido bienvenidos “porque sin ellos no habríamos podido empezar, ¿cómo financiamos ahora lo que ya tenemos?”
En la parte de ineficiencias pendientes de corregir, Alfonso Ruiz señalaba el sinsentido que se dediquen recursos para 17 sistemas de información que son fundamentalmente iguales, y hacía un llamamiento al Ministerio de Sanidad para que liderara es labor, “ya que es el que se ha quedado con las competencias”.
Esa iniciativa también “nos haría más fuertes mediante una central de compras, ir al mercado como 17 entidades separadas no tiene sentido”.



Lilisbeth Perestelo: