El futuro Plan de Salud de Castilla-La Mancha integrará la asistencia sanitaria, la prevención de la enfermedad y la inteligencia artificial, con el propósito de avanzar hacia una atención más personalizada y participativa. El consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, anunció que la salud digital, la salud de precisión y la genómica tendrán un papel protagonista en esta nueva hoja de ruta.
Fernández Sanz expuso estas líneas durante su participación en el 43 Congreso Nacional de Ingeniería en el Sector de la Sanidad, celebrado en Bilbao del 4 al 6 de noviembre. En su intervención, situó la prevención y la predicción como elementos del cambio desde un modelo centrado en curar hacia otro orientado a evitar la enfermedad, con la participación de ingenieros e informáticos.
El consejero señaló que el nuevo plan, denominado H3.0, acogerá las ideas de innovación y transformación de los profesionales para impulsar ese cambio. También defendió que la incorporación de tecnología debe acompañarse de una revisión de las capacidades profesionales y de la organización del trabajo.
«Para conseguirlo no basta con incorporar nuevas tecnologías. Necesitamos también que los profesionales refuercen sus capacidades, nuevas formas de liderazgo y nuevas maneras de colaborar», afirmó. El objetivo que describió es avanzar hacia un modelo más integrado, con mayor participación y capacidad para generar valor para las personas.
La inteligencia artificial ocupó parte de su intervención, tanto por su incorporación al equipamiento como por las decisiones sobre su uso. Fernández Sanz sostuvo que la IA generativa dejó de ser una expectativa futura y que el debate se centra ahora en cómo incorporarla a la actividad sanitaria.
Tecnología y capacidades profesionales
El consejero afirmó que Castilla-La Mancha se encuentra entre las tres comunidades con mayor renovación tecnológica sanitaria y menor obsolescencia del equipamiento adquirido. Según explicó, las máquinas que incorpora el sistema regional ya incluyen inteligencia artificial, de la que espera un impulso a diagnósticos y tratamientos más precisos y menos invasivos.
Fernández Sanz destacó asimismo la responsabilidad de los ingenieros en unos centros que reúnen instalaciones de alta complejidad. Su gestión exige garantizar la continuidad del suministro eléctrico, la climatización, los gases medicinales, los sistemas de información y el equipamiento electromédico, además de los servicios de soporte. En ese trabajo, señaló, deben compatibilizar seguridad, mantenimiento, eficiencia y disponibilidad con las necesidades de pacientes y profesionales.
La transformación energética de las infraestructuras también formó parte de su exposición. El consejero la relacionó con las políticas de One Health, que tienen en cuenta la conexión entre salud humana, salud animal, medio ambiente y clima. Junto a estas tareas, citó la nanotecnología médica, la robótica quirúrgica y la inteligencia artificial aplicada al diagnóstico y al tratamiento personalizado como campos de actividad para la ingeniería.




María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española de Medicamentos (Aemps).:
César Hernández, director general de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia.:
Raquel Yotti, comisionada del Perte para la Salud de Vanguardia:
Juan Yermo, director general de Farmaindustria.: