Terapéutica

Medicamentos para las alergias

Varios medicamentos eficaces y fáciles de usar están disponibles para tratar los síntomas de las alergias. Algunos están disponibles con receta médica y otros son de venta libre. Al igual que con otros medicamentos, los productos de venta libre se deben usar sólo con la asesoría del pediatra de su hijo.

Varios medicamentos eficaces y fáciles de usar están disponibles para tratar los síntomas de las alergias. Algunos están disponibles con receta médica y otros son de venta libre. Al igual que con otros medicamentos, los productos de venta libre se deben usar sólo con la asesoría del pediatra de su hijo.

Antihistamínicos

Los antihistamínicos, son los medicamentos para las alergias que se han usado por más tiempo, disminuyen la reacción alérgica principalmente al suprimir los efectos de la histamina (picazón, inflamación y producción de moco) en los tejidos. Para los síntomas leves de alergia, su pediatra puede recomendar uno de los antihistamínicos disponibles de venta libre por todas partes. Los niños que no les gusta tragar tabletas pueden preferir tomar el medicamento en forma de jarabe, masticable o que se derrite. Algunos antihistamínicos de venta libre, en particular el tipo de la “vieja generación”, pueden producir mareos como posibles efectos secundarios. Por esta razón, es mejor dar una dosis por la tarde. Sin embargo, hay antihistamínicos de la “nueva generación” que no causan mareos; algunos necesitan de receta médica, mientras que otros están disponibles de venta libre. Pregunte a su pediatra si estos antihistamínicos no sedativos son apropiados para su hijo.

Los antihistamínicos pueden ser útiles para controlar la picazón que acompaña la fiebre del heno, el eczema y la urticaria. Su pediatra puede recomendar que su hijo los tome regularmente o solo cuando sea necesario. Sin embargo, en general, los antihistamínicos funcionan mejor cuando se toman todos los días en lugar de intermitentemente. Los antihistamínicos de la nueva generación tienen la conveniencia de dosificarse una vez al día, lo que hace más fácil que los niños los usen diariamente. Los aerosoles nasales antihistamínicos también están disponibles para la fiebre del heno. Estos funcionan localmente en la nariz para reducir los síntomas. A algunos niños no les gustan los aerosoles nasales y prefieren usar los antihistamínicos tomados oralmente.

Descongestionantes

Para los pacientes con fiebre del heno, los antihistamínicos ayudan a detener el goteo nasal, la picazón y los estornudos, pero tienen poco efecto en la congestión nasal o en la nariz tapada. Para cubrir todos los síntomas, con frecuencia se administra un antihistamínico junto con un descongestionante, algunas veces combinado en un solo medicamento. En contraste con otros antihistamínicos, los cuales tienden a dar sueño a la gente, los descongestionantes tomados oralmente pueden causar estimulación. Los niños que toman estos medicamentos pueden actuar hiperactivos, sentirse ansiosos, tener palpitaciones o tener dificultades para dormir. Debido a estos posibles efectos secundarios, es mejor evitar el uso de descongestionantes diarios a largo plazo para controlar la congestión nasal de su hijo, y en lugar de eso, es mejor usar otro tipo de medicamento, como un aerosol corticoesteroide nasal (consulte a continuación).

El tratamiento con descongestionantes se puede aplicar tópicamente con gotas nasales o aerosoles, pero estos medicamentos se deben usar con cuidado, y solo por poco tiempo, debido a que el uso prolongado puede tener un efecto de rebote. La nariz tapada resultante es más difícil de tratar que los síntomas de alergia originales.

Cromolino

El Cromolino sódico algunas veces se recomienda para prevenir los síntomas de alergia nasal. Este medicamento se puede usar todos los días para los problemas crónicos o solo por un período limitado cuando es probable que un niño encuentre alérgenos. El medicamento está disponible sin prescripción como aerosol nasal; se toma 3 o 4 veces al día. El cromolino nasal casi no tiene efectos secundarios, pero su potencia no es muy alta, y debido a que requiere de una administración frecuente, es difícil usarlo regularmente de manera consistente.

Corticoesteroides

Corticoesteroides, una categoría de medicamentos también conocida como esteroides o cortisonas, son altamente eficaces para el tratamiento de las alergias y son usados ampliamente para detener los síntomas. Estos están disponibles como medicamentos para la piel (tales como cremas y ungüentos), aerosoles nasales, inhaladores para el asma y píldoras o líquidos. Las cremas y ungüentos de esteroides son una base de tratamiento para los niños con eczema. Estos son muy eficaces y siempre y cuando se usen apropiadamente son seguras. Estas controlan el eczema cuando de aplican de una a dos veces al día, dependiendo de la severidad del sarpullido. Los aerosoles nasales que contienen un compuesto derivado de la cortisona se han convertido en la forma más eficaz de tratamiento para los pacientes con problemas de alergia nasal. La dosificación una vez al día usualmente es suficiente. Estos medicamentos funcionan mejor si se usan en un itinerario diario regular, en lugar en una dosis interrumpida, cuando se necesite. Hasta el momento no han surgido problemas durante muchos años en los pacientes que usan aerosoles nasales con cortisona a largo plazo. Los inhaladores de asma con corticoesteroides con frecuencia se usan para el tratamiento del asma; al igual que los aerosoles nasales con esteroides, son altamente eficaces para controlar los síntomas.

Las píldoras o líquidos de esteroides algunas veces se utilizan por breves períodos para controlar los síntomas del asma o alergia de manera que otras medidas puedan funcionar. En raros casos, es posible que un niño pueda tomar esteroides orales todos los días o en días alternos para controlar los problemas severos de alergia. Las píldoras y líquidos de esteroides se deben usar rara vez debido a que tienen un mayor riesgo de efectos secundarios, incluyendo aumento de peso, presión arterial alta, cataratas y retraso en el crecimiento.

Inmunoterapia para la alergia

Inmunoterapia o inyecciones para la alergia, es posible que se pueda reducir la sensibilidad de su hijo a los alérgenos transportados por el aire. Esta forma de tratamiento consta de dar a una persona el material al que es alérgico, por medio de una inyección, con el objetivo de cambiar su sistema inmune y hacerlo menos alérgico a ese material. No todo problema de alergia se puede o necesita tratar con inyecciones par ala alergia, pero el tratamiento de las alergias respiratorias al polen, ácaros de polvo y mohos exteriores con frecuencia tiene éxito. La inmunoterapia para la alergia a los gatos (y posiblemente a los perros) también puede ser muy eficaz, pero los especialistas en alergias recomiendan que evitar el contacto es la mejor manera de manejar las alergias a los animales en los niños.

La inmunoterapia toma un poco de tiempo en funcionar y demanda paciencia y compromiso. El tratamiento se administra al inyectar gradualmente dosis más fuertes de extractos del alérgeno una o dos veces a la semana primero, luego a intervalos más largos; por ejemplo, cada 2 semanas, luego cada 3 semanas y eventualmente cada 4 semanas. El efecto del extracto llega a su máximo después de 6 a 12 meses de las inyecciones.

Después de cierto número de meses de inmunoterapia, los más jóvenes usualmente sienten que los síntomas de la alergia han mejorado. Las inyecciones para la alergia con frecuencia continúan por 3 a 5 años, y luego se toma la decisión de detenerlos. Muchos niños se sienten bien después de detener las inyecciones y tienen pocas o ninguna recaída de los síntomas.

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