El Huracán Melissa que azotó Jamaica ha pasado ya a la historia de los registros de este tipo de fenómenos atmosféricos como el más devastador que ha sufrido la isla caribeña. Una ‘factura’ de más 10.000 millones de dólares (casi el 40% del PIB nacional), una cifra en vidas humanas aún por fijar, pero que supera el medio centenar y casi cinco toneladas de escombros aún por retirar, son algunas de la cifras que ilustran la gravedad del desastre natural que sufrió la isla a finales del pasado mes de octubre.
Testigo de todo ello ha sido el farmacéutico hospitalario Ángel Escolano, del Miguel Servet, que acudió junto al grupo español que puso en marcha el equipo Star para prestar ayuda en Falmouth (a unos 150 km de Kingstown), una de las zonas más afectadas, y en las que el objetivo fue poner en marcha un hospital de campaña que permitiera dar servicio al centro local que prácticamente ha quedado inversible.
“Esta es mi primera experiencia en cooperación internacional y está siendo una experiencia apasionante. Para mi es un gran reto tanto en lo profesional como en lo personal”, explica Escolano, quien aclara que el destrozo causado por el huracán en la infraestructura sanitaria y logística “me pone a prueba y me servirá para mejorar mi desempeño profesional habitual”. “Estoy aprendiendo también mucho de los profesionales y compañeros que me acompañan en esta misión”, también asegura.
El primer objetivo de la expedición española fue montar el hospital de campaña en sí y una potabilizadora de agua. Posteriormente se ajustaron sus dependencias a las necesidades que la población requería, tanto en la atención a las personas afectadas, como en la prevención de posibles brotes de enfermedades provocados por la situación de falta de salubridad.
El control de enfermedades como el Dengue y otras similares en la isla destruida fue uno de los primeros objetivos sanitarios que asumió el centro español, después de que el hospital jamaicano sufriera una inundación de más de un metro de agua en sus instalaciones. “Sobre todo hemos traido vacunas y también medicamentos para edades digestivas”.
“El soporte de la farmacia hospitalaria a los médicos en este tipo de situaciones es imprescindible”, indica Escolano. “La cantidad y variedad de medicamentos de los que se dispone en una catástrofe sanitaria, se ve drásticamente reducida”, por ello el farmacéutico tiene un papel esencial “en el proceso terapéutico asesorando a los prescriptores y ajustando y adecuando el tratamiento conforme al arsenal de medicamentos del que se dispone en la farmacia”.
La experiencia supone un nuevo terreno de juego para este farmacéutico. “He aprendido el valor del trabajo en equipo, la confianza mutua y el apoyo entre todos los compañeros. El trabajo en equipo ha ayudado no solo a salvar vidas, sino a sostenernos entre nosotros”, concluye.
La experiencia de este farmacéutico y sus compañeros ha servido para aportar una atención clave para los problemas de Jamaica, que ve cómo la situación, en la actualidad está aún muy lejos de acercarse a niveles de una mediana normalidad.
Las últimas noticias indican que la isla se enfrenta a un brote mortal de leptospirosis tras el huracán Melissa.Las autoridades de salud pública de Jamaica confirmaron el viernes un brote mortal de leptospirosis que ha causado seis muertes y ha enfermado a 37 personas desde el 28 de octubre.
La leptospirosis suele propagarse por la orina de roedores en aguas contaminadas. Las inundaciones y daños provocados por el huracán crearon condiciones ideales para la expansión de la bacteria Leptospira, capaz de sobrevivir meses en suelos húmedos.









César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):
Juan José Pedreño, consejero de Salud de Murcia: