El XII Seminario de Farmacovigilancia, celebrado por primera vez en Baleares, ha reunido a más de 45 responsables de los centros autonómicos de todo el país para debatir sobre la evolución de los sistemas de notificación. Durante tres jornadas, los expertos pusieron en común las nuevas herramientas digitales disponibles para agilizar la comunicación de las reacciones adversas detectadas en el sistema sanitario. La digitalización de estos procesos busca simplificar la tarea de los profesionales y garantizar un seguimiento más preciso de la seguridad de los fármacos una vez que estos se encuentran en el mercado.
La implementación de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial y el big data protagonizaron gran parte de los debates técnicos. Estas herramientas facilitan el análisis de grandes bases de datos para recopilar y estudiar efectos no esperados de los medicamentos. Este enfoque tecnológico permite obtener una visión más ajustada de la seguridad clínica, facilitando la detección de efectos adversos raros que, por su bajísima frecuencia de aparición, no se manifestaron durante los ensayos clínicos previos a la autorización del fármaco.
Integración en historia clínica
Uno de los ejes fundamentales del seminario fue la necesidad de incentivar el uso de pasarelas insertadas directamente en las historias clínicas de los pacientes. Estas utilidades agilizan las notificaciones y restan carga burocrática al profesional sanitario, quien está obligado por ley a comunicar cualquier sospecha de reacción adversa. La integración de estos sistemas en los diferentes niveles asistenciales, tanto en la sanidad pública como en la privada, resulta clave para fluidificar el envío de información al sistema nacional.
En este contexto, se destacó que la utilización de estas pasarelas ya es una realidad en ámbitos como la atención primaria y las oficinas de farmacia. A través de sistemas como SIGMA, los farmacéuticos comunitarios notificaron efectos adversos de forma detallada y ágil. El despliegue de estas herramientas se extenderá próximamente a los hospitales de agudos, completando así el circuito de vigilancia en todos los niveles del sistema sanitario. Según los datos analizados en el cónclave, este modelo permitió remitir hasta 1.800 notificaciones anuales de reacciones adversas al sistema nacional desde los centros que ya cuentan con estas conexiones directas.
Control del paciente crónico
El seminario también sirvió para presentar proyectos destinados a normalizar los canales de comunicación entre las oficinas de farmacia y los centros de salud. Esta coordinación técnica persigue un mejor control del paciente crónico y polimedicado, perfiles donde la farmacovigilancia cobra una relevancia especial debido a la complejidad de los tratamientos. La vigilancia continua permite un seguimiento estrecho tras la prescripción y dispensación de los medicamentos.
La consellera de Salud, Manuela García, acompañada por el director general de Prestaciones, Farmacia y Consumo, Joan Simonet, clausuró este encuentro de periodicidad anual. Durante el acto de cierre, se subrayó que el sistema de farmacovigilancia garantiza una vigilancia continua de la seguridad del medicamento a medio y largo plazo. La consolidación de estas herramientas digitales supone un avance en la protección de la salud pública al optimizar la detección precoz de riesgos asociados al uso de fármacos.



Lilisbeth Perestelo:
César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):