La Región Europea de la OMS ha consolidado sus programas de inmunización frente a la gripe estacional en los últimos 15 años, aunque los resultados de cobertura real distan de las metas internacionales. Un estudio que analiza el periodo comprendido entre las temporadas 2008/09 y 2022/23 revela que el número de dosis distribuidas en la región pasó de 45 millones a 103 millones. Este incremento permitió que todos los países del área contaran con un programa nacional establecido para la temporada 2021/22. Sin embargo, esta expansión de la oferta no se tradujo de forma uniforme en un aumento de la protección de los grupos vulnerables.
El análisis destaca que, en la última campaña analizada, la cobertura media entre los adultos mayores alcanzó el 55 %. Esta cifra supone un ligero avance respecto al 49 % registrado al inicio del periodo de estudio, pero queda significativamente por debajo del objetivo del 75 % fijado por la Asamblea Mundial de la Salud. De los 54 países y áreas estudiados, solo cuatro lograron cumplir con este umbral de protección en la temporada 2022/23. En el grupo de países de ingresos altos, donde se sitúa España, la cobertura mediana se mantuvo estable en torno al 54 %.
Desigualdad en la disponibilidad de dosis
La brecha económica entre los estados miembros de la región condiciona de forma determinante el acceso al fármaco. En los países de ingresos altos, la disponibilidad mediana se situó en 145.7 dosis por cada mil habitantes, una cifra que contrasta con las 38.5 dosis registradas en los entornos de ingresos medianos-bajos. Pese a esta diferencia, el crecimiento más acelerado en la distribución de vacunas ocurrió en los países de rentas medias, donde el volumen de dosis se multiplicó por ocho a lo largo de las 15 temporadas analizadas.
El contexto europeo también refleja una evolución en el tipo de producto utilizado. Durante el periodo de estudio, las vacunas cuadrivalentes sustituyeron gradualmente a las formulaciones trivalentes. Asimismo, el uso de vacunas de dosis alta y adyuvadas mostró una tendencia creciente, especialmente en los países con mayores recursos económicos. No obstante, la falta de informes consistentes impide realizar una evaluación precisa de la cuota de mercado que estas tecnologías ocupan en el conjunto de la región.
Ampliación de los grupos de riesgo
Uno de los avances más notables recogidos en el informe es la expansión de las recomendaciones oficiales. En la temporada 2008/09, solo el 15 % de los países recomendaba la vacunación para los cinco grupos prioritarios definidos por el SAGE: adultos mayores, niños, embarazadas, personas con patologías crónicas y profesionales sanitarios. En la actualidad, este porcentaje ascendió al 60 %. El colectivo de las gestantes fue el que registró un mayor incremento en la priorización política, pasando de estar incluido en los planes del 36 % de los países al 96 % al cierre del estudio.
La vacunación infantil también ganó peso en las estrategias nacionales. El número de países que incluyen a niños sanos en sus programas de inmunización se duplicó en la última década. En la temporada 2022/23, 33 estados europeos ya recomendaban la vacunación para menores sin patologías previas, aunque los rangos de edad y los criterios de administración presentan una elevada heterogeneidad entre los distintos sistemas de salud.
Debilidades en la monitorización
A pesar del esfuerzo normativo, el estudio identifica un problema estructural en la recogida de datos. Mientras que casi todos los países monitorizan la cobertura en mayores, menos de la mitad reporta cifras sobre la vacunación en trabajadores de la salud. Esta carencia informativa es todavía más acusada en el caso de las personas con condiciones crónicas de riesgo, donde solo el 29 % de los países aporta datos de seguimiento.
Los autores del informe subrayan que la gratuidad del fármaco es una realidad para la mayoría de los grupos de riesgo en Europa, con tasas de provisión sin coste que oscilan entre el 82 % y el 87 % según el colectivo. Sin embargo, persisten barreras de acceso y una percepción de riesgo variable que limitan el impacto de estas políticas. La experiencia acumulada durante la pandemia de COVID-19 generó un incremento puntual en la demanda de vacunas de la gripe en la temporada 2020/21, una tendencia que parece haberse sostenido parcialmente en los años posteriores dentro del bloque de países occidentales.



Lilisbeth Perestelo:
César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):