Inavolisib, registrado por Roche bajo el nombre de Itovebi, ya forma parte de la prestación farmacéutica del sistema público de salud tras autorizar el Ministerio de Sanidad su financiación. El fármaco se incorpora en combinación con palbociclib y fulvestrant para el tratamiento de pacientes adultos con cáncer de mama localmente avanzado o metastásico que presenten receptores de estrógeno positivos, receptor del factor de crecimiento epidérmico humano 2 negativo y mutación en el gen PIK3CA, tras haber experimentado una recaída durante o en los 12 meses posteriores a finalizar la terapia endocrina adyuvante.
Esta nueva vía terapéutica actúa directamente sobre una alteración genética presente en cerca del 40 % de los diagnósticos de cáncer de mama luminal, el subtipo más frecuente al representar aproximadamente el 70 % de la totalidad de los casos de esta patología. Aunque este perfil se vincula de forma habitual con una evolución favorable, las pacientes metastásicas que suman la mutación PIK3CA y muestran resistencia a la terapia hormonal presentan un mal pronóstico.
La llegada de este inhibidor oral selectivo al arsenal público se sustenta en los datos del ensayo clínico de fase tres INAVO120, publicados en el 'New England Journal of Medicine' en octubre de 2024. El estudio demostró en primera línea una reducción del 57 % en el riesgo de empeoramiento o muerte, logrando una supervivencia libre de progresión de 15 meses en comparación con los 7,3 meses de la combinación estándar sola.
Supervivencia global y diagnóstico
Los resultados se completaron con el análisis final de supervivencia global de mayo de 2025, donde el régimen con el nuevo medicamento redujo el riesgo de fallecimiento en un 33 %, con una mediana de supervivencia de 34 meses frente a 27 meses. Asimismo, esta combinación retrasó en unos dos años la necesidad de iniciar tratamiento con quimioterapia. Eva Ciruelos, coordinadora de la Unidad de mama del Hospital Universitario 12 de Octubre y HM Hospitales, apuntó que la alternativa ofrece un beneficio tanto en supervivencia libre de progresión como global, mostrando una tasa de discontinuación por toxicidad de solo el 6,8 %.
Para maximizar el acceso a esta opción en el ámbito clínico, los especialistas señalan la urgencia de coordinar el tiempo de respuesta diagnóstica o 'Turnaround Time'. Federico Rojo, jefe de servicio de Anatomía Patológica de la Fundación Jiménez Díaz, remarcó la importancia de identificar la mutación en el momento de la recaída. Al tratarse de una alteración troncal, el patólogo recordó que se puede emplear el tejido del tumor primario si no es posible realizar una nueva biopsia, estando este biomarcador ya incorporado en el catálogo común de pruebas genéticas del SNS.


Lilisbeth Perestelo: