Uno de los desafíos pendientes en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson consiste en controlar las fluctuaciones motoras y las discinesias que, en muchos pacientes, aparecen tras años de evolución y tratamiento farmacológico. Cuando estas complicaciones afectan de forma significativa a la autonomía y calidad de vida, una posible terapia es la estimulación cerebral profunda, un procedimiento quirúrgico.
Un estudio internacional publicado en The Lancet Neurology, en el que han participado investigadores del Centro Integral de Neurociencias Abarca Campal HM CINAC, aporta nueva evidencia sobre el papel de los ultrasonidos focalizados guiados por resonancia magnética como alternativa terapéutica.
El trabajo muestra que la tractotomía palidotalámica realizada mediante ultrasonidos focalizados en un hemisferio logra una mejoría significativa y mantenida de la función motora sin necesidad de procedimiento quirúrgico ni implantar electrodos cerebrales. Estos beneficios se constataron ya durante el primer mes tras el tratamiento y se mantuvieron durante todo el año de seguimiento, con una incidencia aceptable de efectos secundarios persistentes.
Para José A. Obeso, director de HM CINAC y uno de los autores del estudio, "estos resultados consolidan el potencial de los ultrasonidos focalizados como una alternativa terapéutica para pacientes cuidadosamente seleccionados. Disponer de una técnica capaz de actuar sobre los circuitos responsables de las complicaciones motoras sin necesidad de cirugía supone un avance significativo dentro del tratamiento personalizado de la enfermedad de Parkinson".
Sin incisiones
Los ultrasonidos focalizados guiados por resonancia magnética permiten actuar con gran precisión sobre una pequeña región cerebral responsable de los síntomas y signos motores, sin necesidad de abrir el cráneo ni implantar dispositivos. Esta tecnología combina planificación mediante resonancia magnética, monitorización térmica en tiempo real y emisión controlada de ultrasonidos para producir una ablación muy localizada en la diana terapéutica.
En el estudio participaron 54 pacientes con enfermedad de Parkinson y complicaciones motoras que no podían controlarse adecuadamente con tratamientos farmacológicos habituales. Todos recibieron de inicio un tratamiento unilateral.
Los resultados mostraron una mejoría del 53 % en la función motora de las extremidades tratadas, acompañada además de una reducción significativa de las discinesias y de los periodos "off", es decir, aquellos momentos en los que la medicación pierde eficacia y reaparecen los signos parkinsonianos.
Asimismo, la mayoría de los pacientes manifestó un elevado grado de satisfacción con el procedimiento y solo uno presentó un acontecimiento adverso moderado y persistente durante el seguimiento.
Selección de pacientes
El ensayo evaluó también la posibilidad de realizar un segundo tratamiento en el hemisferio contrario. Aunque este procedimiento produjo una mejoría adicional de la función motora, los investigadores comprobaron que el beneficio clínico era relativamente limitado y se acompañaba de un incremento de efectos adversos persistentes, principalmente relacionados con el habla, la marcha y el equilibrio.
Los autores consideran que estos resultados permiten definir con mayor precisión el papel que debe ocupar esta técnica dentro del tratamiento del Parkinson.
Michele Matarazzo, neurólogo e investigador de HM CINAC, explica que "el principal mensaje del estudio es que el tratamiento unilateral presenta un perfil beneficio-riesgo claramente favorable en pacientes seleccionados. En cambio, la indicación de un segundo procedimiento debe individualizarse y valorarse con mucha prudencia, teniendo siempre en cuenta las características clínicas de cada paciente".
Impacto en la práctica clínica
Más allá de sus resultados clínicos, el estudio también proporciona información especialmente relevante para orientar la utilización futura de esta tecnología en la práctica asistencial.
Los investigadores concluyen que la tractotomía palidotalámica mediante ultrasonidos focalizados puede convertirse en una alternativa para pacientes con signos motores predominantemente unilaterales y buena respuesta a la levodopa, siempre dentro de un proceso de selección clínica riguroso y tras una adecuada información sobre los beneficios y riesgos del procedimiento.



Lilisbeth Perestelo: