La farmacia comunitaria de Ceuta, a la que Jesús Aguilar se refería recientemente como "un ejemplo" por su disponibilidad a dar servicio a la población y por su reacción ante la actual crisis que atraviesa la ciudad, está también viviendo las dificultades de su comunidad.
En una conversación con Diariofarma, Mario de Miguel, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Ceuta, confirmaba que el suministro no se ha visto interrumpido y que se está colaborando con diversas organizaciones para dar respuesta a la crisis, pero los profesionales son también testigos del temor que retiene a muchas personas en sus domicilios, saliendo únicamente para lo imprescindible e incluso, en algunos casos, dejando durante semanas sus medicamentos sin recoger en la farmacia.
Durante el encuentro que el Colegio, junto con otras asociaciones profesionales (no los médicos), mantuvo el lunes con el secretario de estado de sanidad, Javier Padilla, tuvieron la oportunidad de compartir sus impresiones y de recibir información sobre las medidas que van tomando Ingesa y el Ministerio de Sanidad.
De Miguel recuerda el desconcierto, sobre todo el de las primeras 72 horas, durante las cuales una muchedumbre se movía por la ciudad y los ceutíes se recluyeron, los comercios cerraron... A fecha de hoy ya van acudiendo con normalidad, "a lo imprescindible", cuenta.
Aunque la "prueba de estrés" ha funcionado y el suministro de medicamentos no se ha visto afectado, hay problemas como personas que han llegado con tratamientos que se han visto interrumpidos y han tenido que recuperarse tras recibir atención médica, otro aspecto en el que están colaborando los profesionales de la farmacia comunitaria.
A Mario de Miguel le queda el sentimiento de orgullo del colectivo que representa: "Todas las farmacias abiertas en los momentos más difíciles; la desazón como ciudadano es otra cuestión".



Lilisbeth Perestelo: