El Programa de Farmacia Comunitaria Rural de La Rioja ha entrado en la fase de evaluación sobre el terreno por parte de la representación técnica de OMS/Europa. La iniciativa, impulsada conjuntamente por la Consejería de Salud y Políticas Sociales del Gobierno de La Rioja, el Consejo General de Farmacéuticos y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de La Rioja, fue elegida como uno de los ocho estudios de caso que integrarán un informe regional sobre la optimización de los profesionales sanitarios y sociales. La selección final del trabajo riojano se produjo tras evaluar un total de 153 propuestas procedentes de Estados miembros, instituciones del ámbito académico, proveedores de servicios e innovadores del sector.
Para llevar a cabo el proceso de validación y comprobar los resultados del proyecto en los municipios rurales, una comisión del University College Dublin se desplazó a la comunidad autónoma. La delegación irlandesa, que actúa como entidad colaboradora de la Organización Mundial de la Salud en este análisis regional junto a la Universidad de Maynooth, mantuvo encuentros de trabajo con representantes de la administración autonómica y con profesionales farmacéuticos implicados directamente en el despliegue de las actuaciones asistenciales.
El trabajo de campo de la delegación internacional incluyó entrevistas con el director general de Prestaciones y Farmacia, Gonzalo Aparicio, así como con la responsable de la formación de los farmacéuticos participantes por parte del colegio profesional, Beatriz Cuéllar. Asimismo, las evaluadoras mantuvieron encuentros de trabajo con profesionales que prestan servicio en los establecimientos de las zonas rurales, como la farmacéutica Olga Ballesteros, titular en la localidad de Villar de Torre. La recogida de datos sobre el terreno abarcó desde el análisis del diseño institucional y la coordinación del programa hasta la comprobación práctica de la atención prestada a los ciudadanos en los botiquines y oficinas de farmacia.
Validación de un modelo asistencial
La comisión evaluadora enviada a la región estuvo integrada por la profesora de Sistemas de Salud y directora del Centre for Interdisciplinary Research, Education and Innovation in Health Systems (IRIS), Aoife de Brún, y por la profesora asociada y subdirectora de la misma institución académica, Eilish McAuliffe. Ambas investigadoras examinaron la operativa diaria del programa, el nivel de integración de los servicios farmacéuticos en la red asistencial local y los mecanismos de coordinación entre los distintos agentes de la atención primaria y social en los municipios con menor densidad demográfica.
El análisis desarrollado por OMS/Europa busca identificar fórmulas eficientes para adaptar los perfiles profesionales ante los retos demográficos que afronta el continente europeo. Entre los factores analizados destacan el paulatino envejecimiento de la población rural, la escasez de profesionales sanitarios en zonas alejadas de los grandes núcleos urbanos, la necesidad de incorporar nuevas competencias en la práctica asistencial y el impacto de la transformación tecnológica en los servicios de proximidad. En este marco, la red de farmacias comunitarias rurales se evalúa como una infraestructura sanitaria ya asentada en el territorio capaz de prestar servicios asistenciales de forma continuada.
Las conclusiones extraídas del análisis del caso riojano y de los otros siete proyectos seleccionados formarán la base de un informe regional sobre la optimización de los recursos humanos en el sector sanitario y social. Este documento se hará público durante la celebración de la Global Expo 2027 'Transforming Health and Social Care Through Workforce Optimization, Digital Innovation, Assistive Technology and Disability Inclusion', un encuentro internacional programado para los días 24 y 25 de febrero de 2027 en la ciudad de Dublín.
Resultados clínicos del piloto
El Programa de Farmacia Comunitaria Rural se concibió como un instrumento para reforzar la atención sanitaria, social y asistencial en municipios de tamaño reducido, aprovechando la capilaridad de las oficinas de farmacia situadas en el entorno rural. La Rioja fue la primera comunidad autónoma en formalizar e implantar este esquema asistencial, que comenzó a operar mediante una fase piloto articulada en siete farmacias ubicadas en localidades con una población inferior a los 1.000 habitantes.
Durante los seis meses de duración del proyecto piloto, la iniciativa atendió a 93 pacientes, con un perfil mayoritario de personas de edad avanzada, pacientes con patologías crónicas y personas polimedicadas. La media de edad de los usuarios participantes en esta primera etapa se situó en los 79 años. El catálogo de prestaciones del programa abarcó la prestación de servicios profesionales farmacéuticos asistenciales dirigidos a optimizar el uso de los medicamentos y detectar necesidades asistenciales no cubiertas.
Entre las actuaciones realizadas figuraron el seguimiento continuado de la adherencia terapéutica, la preparación de sistemas personalizados de dosificación y la revisión sistemática de los botiquines domiciliarios para evitar duplicidades o el uso de fármacos caducados. De forma complementaria, los farmacéuticos desarrollaron sesiones colectivas de educación sanitaria y aplicaron protocolos específicos para la detección precoz de situaciones de vulnerabilidad social entre los vecinos de más edad o que viven solos.
La evaluación de los indicadores clínicos del proyecto piloto mostró un incremento del 20,9 % en los niveles de adherencia a los tratamientos prescritos. Paralelamente, la proporción de pacientes que mantenía sus problemas de salud bajo control clínico evolucionó desde el 62,5 % inicial hasta alcanzar el 75 % al término del período de evaluación. En el plano comunitario, las farmacias participantes desarrollaron actividades periódicas de promoción de la salud dirigidas al conjunto de la población residente en sus respectivos municipios.
Inversión y expansión geográfica
Tras la finalización del proyecto piloto y la consolidación de sus primeros resultados, el Gobierno de La Rioja aprobó la continuidad del programa y su posterior extensión geográfica. La iniciativa cuenta con una dotación económica presupuestada en 74.400 euros para el período que se extiende hasta diciembre de 2027, con la previsión institucional de incorporar nuevos establecimientos farmacéuticos de manera progresiva a lo largo de los próximos meses.
En la fase actual de expansión, el programa se ha desplegado en once farmacias rurales situadas en los municipios de Villar de Torre, Briñas, Préjano, Zarratón, Viniegra de Abajo, Santurde, Rodezno, Herce, Arrúbal, San Millán de la Cogolla y Aguilar del Río Alhama. Con esta estructura, el modelo busca consolidar un marco de atención continuada que combine el seguimiento farmacoterapéutico con la prevención sanitaria en los núcleos de población con menor cobertura de servicios.




Lilisbeth Perestelo: