España registrará 28.697 nuevos casos de cáncer hematológico en el año 2027, una cifra que mantendrá a estas patologías como el quinto grupo tumoral más diagnosticado en el país, por detrás de los cánceres de mama, pulmón, próstata y colon. Estas enfermedades representarán aproximadamente el 10 % del total de las neoplasias diagnosticadas. Los datos proceden de la última edición del informe ‘Las cifras del cáncer sanguíneo en España: proyecciones de incidencia para 2027 y estimaciones de supervivencia’, elaborado por la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) junto a la Red Española de Registros de Cáncer (Redecan) a través de su grupo de trabajo HematoREDECAN.
El estudio, presentado con motivo del Mes del Cáncer Sanguíneo, muestra que la supervivencia a cinco años para el conjunto de las neoplasias hematológicas analizadas se sitúa en el 63 %. Las estimaciones reflejan mejores resultados evolutivos en el sexo femenino y en las cohortes de población de menor edad. Para elaborar estas proyecciones, los investigadores utilizaron los registros poblacionales de incidencia del periodo comprendido entre 2010 y 2019. María Victoria Mateos, presidenta de la SEHH, explicó que disponer de información epidemiológica actualizada resulta esencial para conocer el impacto real de las patologías, anticipar las necesidades asistenciales y orientar adecuadamente los recursos destinados al diagnóstico, tratamiento e investigación. Por su parte, Rafael Marcos Gragera, presidente de REDECAN, recordó que los registros poblacionales permiten evaluar el progreso y orientar las políticas sanitarias.
Las neoplasias linfoides continuarán siendo el grupo más prevalente en 2027, con 20.454 nuevos diagnósticos previstos, lo que supone el 67,9 % del total del cáncer sanguíneo. Dentro de este bloque, las neoplasias de células B maduras representan el grupo mayoritario. El mieloma múltiple figurará como la neoplasia linfoide más frecuente con 3.996 casos, seguida por el linfoma difuso de células B grandes con 3.991 procesos. A continuación se sitúan el linfoma folicular, con 2.803 casos; la leucemia linfática crónica, con 2.119; y el linfoma de la zona marginal, con 1.570 diagnósticos. Los linfomas no Hodgkin de células T/NK sumarán 1.497 nuevos casos. En términos generales, la incidencia de las neoplasias linfoides permaneció estable en los últimos años, con una mayor presencia en hombres y un incremento ligado a la edad.
Innovación en neoplasias linfoides
La incorporación de opciones inmunoterapéuticas modificó el abordaje de las patologías linfoides complejas. Alejandro Martín García-Sancho, presidente del Grupo Español de Linfomas, señaló que los datos de supervivencia presentados corresponden al periodo 2010-2019, por lo que todavía no reflejan plenamente los avances más recientes. En sus palabras: “Las células CAR-T han abierto una posibilidad real de curación para pacientes con linfomas B agresivos resistentes a la quimioterapia. Junto con los anticuerpos biespecíficos, los anticuerpos conjugados y otras terapias dirigidas, están transformando el abordaje de los linfomas”.
Por otro lado, la proyección para las neoplasias mieloides en 2027 se sitúa en 8.047 nuevos diagnósticos. Las neoplasias mieloproliferativas encabezarán este grupo con 2.978 casos, seguidas por los síndromes mielodisplásicos con 2.192 y la leucemia mieloide aguda con 1.999 diagnósticos. La incidencia de las neoplasias mieloides mostró un ligero descenso en los años recientes. Dentro de este apartado se observa una acusada heterogeneidad en el pronóstico. La supervivencia a cinco años alcanza el 83,5 % en las neoplasias mieloproliferativas, cae al 37,8 % en los síndromes mielodisplásicos y se reduce al 24,7 % en la leucemia mieloide aguda.
Desafíos en leucemia mieloide
Ante esta disparidad de pronósticos, José Manuel Puerta, jefe del Servicio de Hematología del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada, subrayó que uno de los principales retos de la especialidad consiste en mejorar los datos de las leucemias agudas. El especialista contrapuso la situación frente a los procesos crónicos: “En paralelo, los avances alcanzados en las leucemias crónicas están permitiendo, no sólo un mejor control de la enfermedad, sino también tratamientos cada vez más eficaces, seguros y compatibles con una buena calidad de vida. El reto de la hematología es trasladar este progreso a las leucemias agudas, incorporando innovación terapéutica y medicina de precisión”.
En la población infantil de cero a 14 años, la estimación para 2027 se fija en 441 nuevos casos, divididos en 281 leucemias y 160 linfomas. Las leucemias representarán el 64 % de los procesos infantiles y los linfomas el 36 %. Las cifras no muestran un incremento de la incidencia en niños durante la última década, mientras que la supervivencia a cinco años en leucemias infantiles aumentó del 83,4 % en el periodo 2010-2014 al 87,4 % en el tramo 2015-2019. En los linfomas pediátricos, dicho indicador pasó del 94,2 % al 95,4 %.
Transformación en mieloma múltiple
El trabajo presentado dedica un análisis específico al mieloma múltiple y a las neoplasias de células plasmáticas entre 1993 y 2019, periodo en el que los registros identificaron 16.871 casos, de los cuales el 94,1 % correspondió a mieloma múltiple. La edad media al diagnóstico se situó en torno a los 70 años. En este grupo patológico, la supervivencia a cinco años aumentó desde el 27,3 % registrado entre 1993 y 2001 hasta el 51 % en el tramo 2011-2019, alcanzando el 54,3 % entre 2015 y 2019. Al analizar la evolución año por año, el indicador pasó del 23,4 % en 1993 al 56,9 % en 2019, lo que representa un incremento superior al 25 %.
Mateos apuntó que esta mejoría resultará aún más clara cuando se analicen los datos posteriores a 2019, tras la llegada de combinaciones con anticuerpos biespecíficos y células CAR-T que logran respuestas más profundas. Finalmente, Marcos Martínez, gerente de la Asociación Española de Afectados por Linfoma, Mieloma y Leucemia, recalcó que el progreso no debe medirse únicamente en supervivencia, sino en garantizar que la innovación llegue de forma equitativa a todos los pacientes.

Lilisbeth Perestelo: