Las enfermedades infecciosas como la gripe pueden revestir gravedad en cualquier persona, pero en aquellas que presentan factores de riesgo asociados a la edad, patologías previas o estado de gestación existen más posibilidades de que la infección termine en complicaciones, hospitalización o fallecimiento. Jaime Jesús Pérez Martín, médico especialista en Medicina Preventiva y presidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV), subraya la trascendencia de la vacunación en estos colectivos vulnerables para limitar el impacto directo de la patología en la salud.
El especialista recuerda que “la gripe, en la mayoría de las ocasiones, será un episodio que se prolongue una semana, aunque a veces algún síntoma dura dos semanas e incluso más”. En los grupos de riesgo, sin embargo, la situación clínica puede evolucionar de forma más compleja. Para los bebés de menos de seis meses, clasificados entre los colectivos con mayor riesgo de hospitalización y a quienes no se puede administrar la vacuna directamente, Pérez Martín señala que “la única manera de protegerlos es que su madre se vacune durante el embarazo”.
Aunque en España no se dispone de estimaciones del mismo cariz, en Reino Unido la vacuna de la gripe previno 100.000 hospitalizaciones durante la campaña 2024/25, un hecho que el presidente de la AEV califica de “un dato realmente impresionante”. A tenor de estas cifras, el experto anima a la ciudadanía a acudir a los puntos de inmunización. “Pon el brazo, ningún otro hábito saludable es tan fácil como la vacunación, simplemente poner un brazo. Vacúnate. O dos brazos si necesitas más vacunas. Más vacunas, más salud”, ha aseverado el facultativo.
En esta época del año se hace indispensable concienciar a la sociedad y especialmente a los grupos expuestos sobre la capacidad de las vacunas para recortar el riesgo de padecer la infección o sus derivaciones, entre las que se cuentan las patologías cardiovasculares o las afecciones pulmonares graves como la neumonía. “La vacuna de la gripe nos va a proteger frente a estos posibles acontecimientos graves y disminuye hasta en un 45% el riesgo de infarto de miocardio, así como ante un accidente cerebrovascular”, indica el experto.
La gripe provoca cada ejercicio miles de hospitalizaciones en España, más que la meningitis, “pero el hecho de que todos hayamos pasado la gripe alguna vez nos hace relativizar su importancia”, sostiene el especialista en Medicina Preventiva. “La vacuna, en general, va a proteger más frente a los acontecimientos de mayor gravedad como hospitalización o muerte. No obstante, la protección puede ser de un 50%: no es total, pero siempre va a ayudar a superar las dificultades mejor”, agrega el facultativo.
Impacto en pacientes con patologías previas
La presencia de patologías crónicas junto a un cuadro de gripe genera habitualmente una descompensación o un agravamiento de la misma. Tanto en la infancia como en la tercera edad, aunque estén sanos, aumenta la posibilidad de ingreso hospitalario “porque el sistema inmune por la falta de entrenamiento (menores) o por la inmunosenescencia (personas mayores) ‘maneja’ peor la infección y presenta más posibilidades de complicación, y esto mismo ocurre en los inmunodeprimidos”, explica el experto.
En un paciente diagnosticado de diabetes, el proceso gripal puede provocar una descompensación de la enfermedad. En quienes padecen una enfermedad cardiovascular, la infección gripal puede someter al corazón a un esfuerzo adicional y aumentar el riesgo de descompensaciones, insuficiencia cardiaca e incluso hospitalización. Por esta razón, la inmunización ayuda a prevenir estas complicaciones o, al menos, a reducir su gravedad.
Pérez Martín concluye sobre el papel de la inmunización que “la vacuna no va a eludir todos los casos de gripe, pero siempre va a ser un aliado en la lucha contra la enfermedad: en ocasiones va a evitar la aparición de la misma y, otras veces, aunque la enfermedad se presente va a ser menos virulenta y el organismo estará mejor preparado frente a la misma”.



Lilisbeth Perestelo: