La Confederación de Sociedades Científicas de España (Cosce) y la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (Facme) han hecho público el manifiesto ‘Por el impulso que la ciencia y el sistema de I+D español merecen’. El documento plantea cinco líneas de actuación estratégicas dirigidas al Gobierno que surja de las urnas el próximo 29 de noviembre. El objetivo central de la propuesta consiste en transformar el Sistema Español de Ciencia, Tecnología e Innovación (Secti) en un motor capaz de equiparar el país al estándar económico, tecnológico y social de las naciones más avanzadas.
Las entidades firmantes agrupan un volumen representativo del tejido investigador y médico del país. La entidad Cosce representa a noventa sociedades científicas y reúne a más de 46.000 investigadores. Por su parte, la organización Facme integra a 150.000 socios repartidos en 46 sociedades científico-médicas. Ambos organismos han analizado la situación del sistema en los últimos años y consideran que el relevo en la gestión tras el fin de la legislatura resulta crucial para abordar las incertidumbres y desafíos del futuro inmediato.
El primer pilar reclamado por los colectivos se centra en la estabilidad económica de la ciencia básica. La propuesta exige aumentar de forma significativa la dotación destinada a los Proyectos de Generación de Conocimiento, antiguo Plan Nacional, al considerarlo el instrumento fundamental para el sostenimiento de los grupos y líneas de investigación. Las agrupaciones recuerdan que esta medida debe encuadrarse en un marco de inversión suficiente, estable y continuada en el tiempo, con la meta de superar por fin la barrera del 2 % del producto interior bruto (PIB) asignado a la investigación.
Gestión administrativa y carrera investigadora
El segundo eje de actuación aborda los problemas de gestión operativa que afectan al trabajo diario en los laboratorios. Las dos organizaciones reclaman considerar la singularidad propia de la actividad investigadora para modificar el marco legal vigente. La meta es poner en marcha una normativa que reduzca de forma sustancial la carga administrativa y burocrática soportada por las estructuras del Secti. El documento subraya que este aligeramiento tramitador debe ejecutarse sin menoscabar la necesaria transparencia ni la rendición de cuentas sobre la utilización de las partidas públicas.
En tercer lugar, el texto sitúa la atención en los recursos humanos de las instituciones científicas. Las entidades representativas insisten en que resulta imprescindible revisar de manera integral las condiciones de la carrera científica en España. Esta revisión exige poner un foco prioritario en las retribuciones salariales y en los condicionantes laborales de los profesionales. El manifiesto señala la necesidad de hacer atractiva la dedicación a la ciencia para estimular la atracción del talento que el país ha venido exportando durante años sin haber sido capaz de rentabilizarlo.
Universidades y transferencia al tejido productivo
El cuarto bloque del manifiesto sitúa el foco institucional en el ámbito universitario. La propuesta insta a actualizar y potenciar las infraestructuras de los centros académicos, así como a reforzar el reconocimiento de la tarea investigadora desarrollada en su seno. El documento califica a la universidad como la piedra angular de la educación superior y la garantía para estructurar una sociedad futura sustentada en el conocimiento, la innovación y la creación de valor social, tecnológico y económico.
Por último, el quinto punto propone activar mecanismos de conexión directa entre el ámbito académico y el entorno empresarial. Cosce y Facme abogan por estimular la transferencia de los resultados generados en universidades y centros de investigación hacia el sector productivo. Para lograr este fin, plantean la creación de estructuras dedicadas a facilitar y potenciar la competitividad de las empresas españolas mediante la innovación y la generación de valor añadido.
El manifiesto concluye remarcando que el incremento en la dotación de los Proyectos de Generación de Conocimiento, la simplificación burocrática y la mejora de las condiciones laborales de la comunidad científica constituyen tres ejes urgentes. Según exponen las organizaciones convocantes, la resolución de estos problemas resulta imprescindible para que la sociedad española enfrente con garantías las necesidades del nuevo ciclo político.


Lilisbeth Perestelo:
