La Federación Internacional de Asociaciones de Fabricantes Farmacéuticos (IFPMA) ha expresado su preocupación por la arquitectura actual del sistema de Acceso y Participación en los Beneficios (PABS, por sus siglas en inglés) que se negocia en el marco del Acuerdo de la OMS sobre Pandemias, al considerar que podría desincentivar la investigación y el desarrollo (I+D) en un momento crítico para la preparación frente a futuras emergencias sanitarias.
Durante la quinta reunión del Grupo de Trabajo Intergubernamental de composición abierta (IGWG 5), la organización alertó sobre la acumulación de obligaciones y la complejidad del sistema propuesto, así como sobre la falta de claridad en su alcance. Según la IFPMA, estas incertidumbres podrían generar barreras regulatorias que ralenticen la innovación, en lugar de fortalecer ecosistemas de I+D ágiles y eficaces.
Uno de los principales puntos de preocupación se centra en la definición de Patógenos con Potencial Pandémico (PwPP). La industria subrayó que el texto actual vincula esta definición a criterios amplios para declarar una emergencia pandémica —como la propagación geográfica, la presión sobre los sistemas de salud o la disrupción socioeconómica— que, si bien son relevantes desde el punto de vista político, carecen de umbrales epidemiológicos precisos.
Esta falta de precisión, advirtió la IFPMA, abre la puerta a interpretaciones inconsistentes o excesivamente amplias, con el riesgo de que plataformas tecnológicas, familias bacterianas de uso común o patógenos no agudos queden incluidos involuntariamente en el ámbito del PABS. En ese sentido, la organización defendió que los materiales utilizados exclusivamente como herramientas de investigación deberían quedar explícitamente excluidos, y que el sistema se limite a patógenos con una capacidad pandémica real utilizados para el desarrollo de contramedidas.
La previsibilidad regulatoria fue señalada como un elemento clave para el sector. Según la federación, empresas y laboratorios necesitan saber con antelación si sus actividades estarán sujetas al PABS, y no enfrentarse a nuevas obligaciones únicamente tras la declaración de una emergencia o en fases avanzadas de negociación.
Finalmente, la IFPMA pidió que el grupo de expertos encargado de elaborar la lista de patógenos incluya a fabricantes y especialistas científicos, opere con criterios rigurosos y transparentes, y mantenga independencia frente a consideraciones políticas. Asimismo, reclamó que las actualizaciones de dicha lista se realicen en intervalos que permitan una planificación a largo plazo y eviten cambios frecuentes o impredecibles.










César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):
Juan José Pedreño, consejero de Salud de Murcia: