La infección activa por el virus de la hepatitis C (VHC) entre las personas que viven con VIH en España ha experimentado un descenso drástico en las últimas dos décadas hasta situarse en niveles inferiores al 1 %. Un estudio coordinado por investigadores del Grupo de Estudio del Sida (GeSIDA) de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, publicado en 'Clinical Infectious Diseases', analizó la evolución de esta coinfección entre 2002 y 2023. Los resultados confirmaron el impacto de los antivirales de acción directa (AAD), aunque el equipo investigador advirtió de que la transmisión persiste y las complicaciones hepáticas acumuladas, como la cirrosis, representan un desafío clínico vigente.
El análisis se sustenta en nueve investigaciones transversales realizadas en decenas de hospitales españoles sobre muestras representativas de pacientes en seguimiento clínico. En 2002, el 60,8 % de las personas con VIH presentaba anticuerpos frente al VHC y el 46,3 % tenía infección activa. Veinte años después, la seroprevalencia cayó hasta el 27,4 % y la infección activa se situó en el 0,9 %. Estas cifras supusieron una reducción superior al 98 % en los casos con replicación viral detectable.
Este cambio epidemiológico coincidió con una transformación en los patrones de transmisión del VIH en el país. La proporción de casos asociados al uso de drogas inyectables descendió del 55 % al 21 %, mientras que los diagnósticos entre hombres que tienen sexo con hombres aumentaron del 17 % al 46 %. Los investigadores señalaron que la introducción de los AAD resulta determinante para este giro. La cobertura de tratamiento frente al VHC pasó del 23 % en 2002 al 99 % en 2023, tras el despliegue de los regímenes totalmente orales iniciados en 2015.
Entre 2015 y 2023, la prevalencia de infección activa se redujo un 94 % entre las personas con antecedentes de consumo de drogas inyectables y un 71 % entre hombres que tienen sexo con hombres. En el grupo de transmisión heterosexual, la reducción alcanzó el 100 %. Juan Berenguer, investigador del Hospital Gregorio Marañón y autor principal, señaló que "Los datos muestran una reducción extraordinaria de la hepatitis C activa entre las personas con VIH en España. La amplia implementación de los antivirales de acción directa ha sido decisiva para alcanzar este resultado y demuestra que las estrategias de tratamiento pueden tener un claro efecto de prevención a nivel poblacional".
Desafíos en la salud hepática crónica
La evolución del tratamiento impactó directamente en la carga de enfermedad hepática. La prevalencia de cirrosis entre pacientes con infección activa tocó techo en 2015 con un 23,1 %, justo antes de la generalización de los nuevos fármacos. Desde 2021, no se registraron casos de cirrosis entre pacientes que mantenían la infección activa. Sin embargo, el daño hepático previo generó consecuencias a largo plazo. En 2023, uno de cada cinco pacientes que eliminó el virus tras el tratamiento presentaba cirrosis, lo que obligó a mantener un seguimiento clínico estricto tras la curación virológica.
La transmisión del virus no desapareció totalmente pese a los avances. Los nuevos diagnósticos detectados recientemente correspondieron mayoritariamente a reinfecciones dentro de redes de transmisión sexual. Los autores del estudio subrayaron la importancia de mantener programas de cribado periódico y vigilancia epidemiológica para consolidar la microeliminación.
María Velasco, presidenta de GeSIDA, afirmó que "España está demostrando que la eliminación de la hepatitis C entre las personas con VIH es un objetivo alcanzable cuando se combinan investigación, acceso universal a tratamientos eficaces y estrategias de salud pública bien coordinadas". No obstante, Velasco instó a evitar la complacencia, puesto que resulta "imprescindible seguir investigando y reforzando las políticas sanitarias para abordar el VIH y las comorbilidades asociadas, especialmente en una población que envejece y presenta cada vez mayor complejidad clínica".



Lilisbeth Perestelo:
César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):