El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, presentaron este martes el balance de la operación de emergencia sanitaria desplegada en Tenerife tras el brote de hantavirus detectado en el buque MV Hondius.
Adhanom Ghebreyesus agradeció el liderazgo remarcable de España y recordó que, aunque Cabo Verde prestó ayuda inicial para evacuar a tres pasajeros sintomáticos, la situación excedió la capacidad local, lo que motivó el contacto directo con la presidencia española para gestionar el desembarco bajo supervisión médica estricta.
El mandatario de la OMS elogió la "compasión y solidaridad" demostrada por España durante la crisis sanitaria y subrayó que el país no solo cumplió con sus obligaciones jurídicas, sino que ejerció su "deber moral" al acoger a los afectados por el brote de hantavirus. "Este es el modelo a seguir", aseguró.
El responsable internacional destacó la respuesta humanitaria frente a quienes sugerían mantener a los pasajeros confinados, calificando dicha opción de "cruel e inhumana". Según el director de la OMS, España demostró "la amabilidad y compasión que el mundo necesita", convirtiéndose en un modelo de cooperación global.
El director de la OMS hizo también un breve balance de la actual situación epidemiológica: Hasta la fecha, se han confirmado 11 casos de hantavirus, de los cuales nueve resultaron positivos y dos permanecen como probables, con un saldo de tres fallecimientos registrados antes del dos de mayo. Los pacientes que requieren seguimiento hospitalario se encuentran en el Gómez Ulla, mientras que el resto de los pasajeros debe cumplir una cuarentena de 42 días en sus países de origen, supervisada por sus respectivas autoridades sanitarias, hasta el 21 de junio.
Seguimiento de la alerta sanitaria
El director de la OMS advirtió que el riesgo para la salud global permanece bajo, aunque no descartó la aparición de nuevos casos debido al elevado periodo de incubación del virus, que oscila entre seis y ocho semanas. Adhanom Ghebreyesus explicó que "los países a los que se han repatriado los pasajeros son responsables a la hora de supervisar y controlar la salud", y subrayó que mantener a la tripulación confinada en el barco habría sido una medida cruel e inhumana.
En el plano político, Pedro Sánchez evitó profundizar en las discrepancias manifestadas por el ejecutivo regional canario y prefirió destacar el reconocimiento del Papa León XIV y de Antonio Guterres a la solidaridad de la sociedad canaria. El presidente recalcó que España demostró ser "una sociedad comprometida con el multilateralismo", "garantizando la seguridad sanitaria mediante protocolos de bioseguridad validados por el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades".
Sánchez calificó como un éxito el operativo que ha permitido la repatriación de más de 120 personas mediante diez vuelos especiales, sin que se registraran incidentes adicionales durante el proceso de desembarco.
La operación dio comienzo el pasado cinco de mayo, cuando España recibió una petición de auxilio de la OMS y la Unión Europea para gestionar un brote infeccioso en aguas del Atlántico. Según explicó el presidente, la decisión de acoger al navío en el puerto de Granadilla de Abona respondió al cumplimiento del artículo 44 del Reglamento Sanitario Internacional. Sánchez defendió que la actuación se rigió por cuatro principios: rigor científico, transparencia informativa, coordinación institucional y cooperación internacional.


Lilisbeth Perestelo: