El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) ha lanzado una advertencia por el incremento en la transmisión de infecciones causadas por las bacterias Shigella sonnei y Shigella flexneri con resistencia a múltiples fármacos (MDR) y resistencia extendida (XDR). Desde 2023, los países de la región europea y Estados Unidos notificaron más de 2.300 contagios vinculados a siete clusters genéticamente distintos. Estas cadenas de transmisión, tanto de nueva aparición como de larga duración, se asociaron de forma mayoritaria, aunque no exclusiva, con hombres que tienen sexo con hombres.
La dirección del organismo internacional manifestó su preocupación debido a que las opciones terapéuticas para abordar estas infecciones son cada vez más limitadas. La bacteria presenta una elevada facilidad de propagación entre personas, consolidando la vía de transmisión sexual en los últimos años frente al patrón tradicional de brotes de origen hídrico o alimentario. Diversas variantes detectadas portan marcadores genéticos que confieren resistencia a los principales antibióticos de primera y segunda línea empleados para tratar la shigellosis.
La sintomatología común de este cuadro intestinal incluye diarrea, dolores abdominales y procesos febriles. La mayor parte de los episodios clínicos son de carácter leve y muestran una resolución espontánea sin necesidad de recurrir a terapia antibiótica. Sin embargo, la infección puede derivar en complicaciones graves, especialmente en pacientes inmunocomprometidos. Ante la proximidad de la temporada estival de viajes, festivales y eventos del Orgullo, las autoridades sectoriales prevén un posible aumento en la probabilidad de contagio en el territorio europeo.
Recomendaciones para el sector sanitario
El centro insta a los profesionales sanitarios a contemplar la sospecha de Shigella por transmisión sexual ante pacientes que presenten síntomas compatibles con gastroenteritis. Asimismo, la institución remarcó la obligatoriedad de asegurar la realización de pruebas de susceptibilidad antimicrobiana en aquellos casos donde el tratamiento farmacológico sea indispensable, además de proceder a la notificación preceptiva ante las autoridades de salud pública correspondientes.
Para contener la diseminación de estas variantes resistentes, el organismo demandó a los distintos Estados miembros la intensificación de las tareas de vigilancia microbiológica y la secuenciación genómica. Estas herramientas diagnósticas resultan esenciales para facilitar la detección temprana de brotes activos y monitorizar de manera precisa la evolución epidemiológica de las cepas. En el plano de la prevención individual, se recomienda la suspensión de la actividad sexual en presencia de síntomas gastrointestinales, la maximización de la higiene y la consulta médica ante cuadros persistentes.


Lilisbeth Perestelo: