La cooperativa Bidafarma ha celebrado en el Teatro Real de Madrid su X Asamblea General, un encuentro que marcó el inicio de una nueva etapa institucional tras la renovación de parte de su Consejo Rector y la reelección de Antonio Mingorance como presidente de la entidad. La cita, que coincidió con el décimo aniversario de la organización, sirvió para reafirmar el compromiso de la distribuidora con la farmacia comunitaria, el cooperativismo farmacéutico y la economía social sanitaria.
Durante su intervención ante los socios, Mingorance destacó que la cooperativa afronta este nuevo mandato desde la continuidad de un proyecto consolidado, pero también desde la responsabilidad de responder a los retos del sector. El presidente defendió que la farmacia española solo puede mantener su papel sanitario, social y profesional si conserva un modelo basado en la independencia del titular, la capilaridad territorial y la equidad en el acceso al medicamento. El directivo señaló que "sin cooperativismo farmacéutico, nuestro modelo de farmacia se cae", al tiempo que recordó que la entidad presta un doble servicio a sus miembros al garantizar el suministro y contribuir a la salud de la estructura que sostiene el modelo.
En el balance de su primera década de trayectoria, la sociedad analizó su crecimiento como operador de referencia nacional en la distribución farmacéutica. A lo largo de estos diez años, la empresa reforzó su dimensión empresarial y su capacidad logística, lo que le permite atender a día de hoy a más de 10.800 oficinas de farmacia y alcanzar una cuota de mercado nacional superior al 23 %.
La evolución económica de la organización se reflejó en las cifras del ejercicio de 2025, periodo en el que la cooperativa alcanzó una facturación de más de 3.200 millones de euros. Según explicaron los portavoces de la entidad, la gestión se orientó a la reinversión de los recursos generados en su propio objeto social y en la mejora continua del servicio prestado a los farmacéuticos.
Integración de la Cooperativa de León
La Asamblea General ratificó el posicionamiento de la distribuidora como empresa de economía social sanitaria. La organización, que está integrada por más de 9.000 socios farmacéuticos, reivindicó un modelo de gobernanza participativa arraigado en el territorio. En este sentido, la dirección recordó la incorporación de la firma a la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES) y a la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), convirtiéndose en la única cooperativa farmacéutica de España que forma parte de esta organización supranacional.
Entre los principales hitos correspondientes al último ejercicio, el encuentro puso en valor la incorporación de la Cooperativa de León, Cofarle, al Grupo Bidafarma. Esta integración se basó en la coincidencia de valores y el compromiso con el modelo cooperativo. Con esta operación, el grupo reforzó su posición en la distribución nacional y se consolidó al frente de la cuota de mercado, manteniendo además su disposición a incorporar nuevas entidades que compartan sus principios.
Mingorance concluyó su intervención defendiendo que el objetivo estratégico de la organización no consiste en crecer por crecer, sino en fortalecer un proyecto útil para los profesionales, las farmacias y la sociedad en general, mostrando confianza en el futuro del modelo farmacéutico.


Lilisbeth Perestelo: