El Gobierno de Castilla-La Mancha ha comenzado a trabajar en la definición de un nuevo modelo para el abordaje de la salud mental en la región. El consejero de Sanidad, Jesús Fernández Sanz, ha explicado que las líneas generales de esta reforma durante una jornada de trabajo que reunió a los directivos de la Sanidad autonómica y a los gerentes de las áreas sanitarias en Alcázar de San Juan. La iniciativa se integra dentro de la hoja de ruta marcada por el nuevo Plan de Salud H3.0, una estrategia que guiará las políticas sanitarias de la comunidad autónoma hasta 2030.
La propuesta autonómica busca transformar el esquema asistencial vigente. El cambio de modelo supone pasar de una atención centrada principalmente en el hospital y en la enfermedad a un modelo comunitario, integral y enfocado de manera directa en la persona. Las directrices institucionales establecen un nuevo énfasis en la prevención y en la promoción de la salud mental. Con esta estrategia se busca actuar antes de que aparezcan o se agraven los trastornos a través de una intervención temprana.
La estructura asistencial prevista se basará en una atención multidisciplinar. En este espacio técnico participarán profesionales de Psiquiatría, Psicología, Enfermería, Trabajo Social y Terapia Ocupacional, entre otros ámbitos. La función de estos equipos se orientará a mejorar la calidad de vida, la inclusión social y la capacidad de los pacientes para desarrollar una vida plena. Para lograr estos objetivos, la Consejería de Sanidad coordinará los recursos sociosanitarios existentes y reforzará la colaboración entre los servicios sanitarios, sociales, educativos y comunitarios de la autonomía.
Evolución de la demanda asistencial
Respecto a la situación epidemiológica actual, Fernández Sanz detalló que las patologías graves asociadas a la salud mental muestran una tendencia estable desde la crisis sanitaria de la covid. El consejero afirmó que el diagnóstico de la patología mental como tal no subió de forma alarmante en la región en los últimos años. Esta estabilidad afecta de forma directa a procesos como las esquizofrenias, los brotes psicóticos o las depresiones mayores. De hecho, la psicosis se mantiene en la actualidad como el cuarto diagnóstico por motivo de ingreso en los centros hospitalarios de Castilla-La Mancha, una posición idéntica a la que ocupaba hace veinte años.
Frente a la estabilidad de los trastornos graves, la administración sanitaria detectó un incremento notable en los desajustes de la salud emocional de los ciudadanos a partir de la pandemia. Esta alteración se manifiesta en un aumento de la sensación de vulnerabilidad general de la población, que no existía con anterioridad al año 2020.
El Ejecutivo autonómico vincula este fenómeno tanto a la crisis de la covid como a factores ambientales externos. Fernández Sanz agregó que esta sensación de vulnerabilidad se vio incrementada por la influencia directa de la salud animal y la salud climática en la salud humana. Por este motivo, la administración regional justificó la incorporación del enfoque One Health, o una única salud, dentro de las prioridades del Plan de Salud H3.0, debido a la repercusión que el entorno ambiental y animal ejerce sobre el equilibrio emocional de las personas. La jornada de trabajo técnico servirá de base para trasladar la propuesta a los profesionales del sector.


Lilisbeth Perestelo: