La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), mediante el Grupo de Atención Farmacéutica en Enfermedades Infecciosas (AFINF), celebró la sesión formativa ‘PKPD inhibidores de Betalactamasas’. El encuentro contó con el patrocinio de Pfizer y abordó los fundamentos farmacocinéticos y farmacodinámicos (PK/PD) que regulan el uso hospitalario de las combinaciones de betalactámicos con inhibidores de betalactamasas. La jornada promovió la superación de las pautas posológicas convencionales para responder a la variabilidad fisiopatológica de los pacientes graves. El objetivo planteado consistió en garantizar que el antibiótico principal y el inhibidor alcancen concentraciones efectivas en el foco infeccioso sin comprometer la seguridad.
Durante la reunión, Leonor Periáñez, farmacéutica del HU Son Espases de Palma y miembro del Grupo AFINF de la SEFH, subrayó que la irrupción de patógenos multirresistentes exige un dominio técnico avanzado de los parámetros farmacodinámicos para maximizar la eficacia clínica. «El éxito del tratamiento con combinaciones de betalactámico e inhibidor no depende únicamente de la sensibilidad in vitro del microorganismo, sino de asegurar que la exposición sistémica y tisular del inhibidor sea suficiente para proteger al antibiótico de la degradación enzimática de forma continuada», afirmó. Asimismo, destacó el compromiso de AFINF con la formación continuada para mejorar los programas de optimización del uso de antimicrobianos (PROA) y asegurar un uso racional y seguro.

Por su parte, Xavier Nuvials, intensivista del HU Vall d’Hebron de Barcelona, analizó la conducta cinética de los inhibidores de betalactamasas en cuadros de sepsis y shock séptico. Nuvials expuso que alteraciones como el aumento del volumen de distribución, la fuga capilar, la hiperdepuración renal o el fracaso multiorgánico asistido por reemplazo renal continuo modifican la vida media y la aclaración de las moléculas. «En el paciente crítico, la coadministración de un betalactámico y su inhibidor plantea un reto doble, ya que ambas moléculas pueden presentar propiedades hidrofílicas y vías de eliminación paralelas pero no idénticas», explicó. El especialista añadió que «para garantizar la efectividad frente a cepas productoras de carbapenemasas u otras betalactamasas de espectro extendido, debemos asegurar que la concentración del inhibidor se mantenga por encima del umbral crítico durante el porcentaje de tiempo requerido, ajustando la perfusión al perfil evolutivo del paciente hemodinámicamente inestable».
En la vertiente farmacoterapéutica, Sonia Luque, farmacéutica del Hospital del Mar de Barcelona, detalló la individualización posológica mediante la monitorización de niveles plasmáticos (TDM) y la modelización farmacocinética. «El farmacéutico de hospital desempeña un papel clave en la interpretación de las relaciones exposición al antimicrobiano-respuesta y su aplicación a la práctica asistencial diaria», aseveró. La especialista remarcó que «estrategias como las infusiones extendidas o continuas, sumadas a la adaptación posológica según las características fisiopatológicas del paciente, como la función renal, pueden ser determinantes para evitar el fracaso clínico o microbiológico derivado de una exposición insuficiente, ya sea betalactámico como del inhibidor, como la potencial neurotoxicidad asociada por sobreexposición». Luque concluyó que «la integración del farmacéutico clínico en los equipos multidisciplinares permite optimizar el uso de estos nuevos antimicrobianos minimizando el riesgo de selección de resistencias».


César Hernández, director general de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia.:
Raquel Yotti, comisionada del Perte para la Salud de Vanguardia:
Juan Yermo, director general de Farmaindustria.:
Lilisbeth Perestelo: