El gasto farmacéutico del Servicio Galego de Saúde alcanzó los 1.489 millones de euros durante el ejercicio 2023. De esta cifra global, un total de 606,7 millones de euros correspondieron al ámbito hospitalario, mientras que 882,6 millones de euros se destinaron a la prestación farmacéutica dispensada a través de las oficinas de farmacia. Estos datos situaron a la comunidad autónoma de Galicia entre las autonomías con mayor gasto farmacéutico por habitante de todo el Estado, con un importe próximo a los 560 euros anuales por persona protegida.
La fiscalización elaborada por el Consello de Contas concluyó que la gestión de la prestación resultó eficaz tanto en el ámbito hospitalario como en el extrahospitalario. El informe confirma que la administración autonómica garantizó el acceso de la población a los productos farmacéuticos financiados por el Sistema Nacional de Salud. No obstante, el organismo público identifica diversos márgenes de mejora en la eficiencia del sistema y en el control de la gestión económica.
El documento elaborado por la entidad de fiscalización resaltó que los créditos iniciales asignados al gasto farmacéutico resultaron insuficientes para cubrir el importe ejecutado en el ejercicio anterior. Esta circunstancia constituye una situación recurrente durante los últimos años que obligase a realizar modificaciones presupuestarias constantes de forma habitual. Asimismo, este escenario provocase desplazamientos no deseados de gasto entre diferentes ejercicios económicos.
Iniciativas en la red hospitalaria
En el análisis del ámbito hospitalario, la fiscalización destacó la adecuada utilización de los recursos públicos puestos a disposición del sistema sanitario. De igual forma, el organismo fiscalizador subrayó el elevado grado de implantación alcanzado por los medicamentos biosimilares en la red autonómica, un factor clave que contribuyó a contener la factura farmacéutica pública.
A pesar de estos avances, el Consello de Contas identificó áreas de mejora vinculadas a las limitaciones en la automatización y trazabilidad de los medicamentos. El informe detectase la existencia de diferencias apreciables en los precios de adquisición de fármacos entre las distintas áreas sanitarias de la comunidad. Esta situación evidenciase posibilidades claras para mejorar la homogeneización de los procedimientos de compra e incrementar los niveles de eficiencia.
Supervisión en la oficina de farmacia
Respecto a la farmacia comunitaria, el órgano de control detectó limitaciones específicas en el seguimiento y control de la facturación farmacéutica autonómica. Actualmente, el procedimiento depende de la información elaborada por los colegios oficiales de farmacéuticos y no se fundamenta directamente en los registros primarios procedentes de las propias oficinas de farmacia.
En paralelo, la auditoría advirtió de que las medidas de racionalización del gasto implantadas hasta el momento presentan una eficacia limitada. Estas acciones no lograron modificar de manera sustancial determinados hábitos de prescripción entre los profesionales sanitarios ni de consumo entre los usuarios del sistema público.
Ante este diagnóstico, el Consello de Contas formuló un conjunto de recomendaciones operativas. Entre las propuestas dirigidas al ámbito hospitalario, plantease avanzar en la centralización de las compras de medicamentos e impulsar la automatización de los sistemas de almacenamiento y dispensación en los centros de la red pública.
Medidas para la eficiencia
Para la atención primaria y la red boticaria, la entidad fiscalizadora propuso implantar un sistema de facturación electrónica en las oficinas de farmacia y aprobar una guía farmacoterapéutica específica para la atención primaria. Además, sugirió reforzar de manera continua las políticas públicas de promoción del uso racional de los medicamentos en el territorio.
Por último, el organismo recomendó impulsar políticas de promoción de la salud y de hábitos de vida saludable a medio y largo plazo. El informe concluyó que la prevención primaria constituye un elemento esencial para contribuir a la contención del gasto farmacéutico público en los próximos años.




Lilisbeth Perestelo: