El presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, Manuel, Martínez del Peral, defendió este jueves en Madrid que este procedimiento asistencial precisa un marco reglado que asegure su viabilidad. Durante su intervención en la ‘V Jornada Nacional sobre SPD’ que organizó la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (Sefac) junto a la Fundación Viatris para la Saluda sede del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid, Martínez del Peral expuso la necesidad de transformar el modelo actual de provisión para responder al incremento de personas con pautas complejas. A su juicio, la labor farmacéutica vinculada a la dosificación personalizada va más allá del acondicionamiento material de fármacos y representa una intervención profesional directa sobre los tratamientos.
En su intervención, el representante de los farmacéuticos madrileños precisó el alcance técnico y clínico que conlleva esta actividad en las oficinas de farmacia. «La realización de sistemas personalizados de dosificación (SPD) no consiste únicamente en preparar blísteres con medicamentos. Se trata de un servicio profesional de apoyo a la adherencia, con evaluación, preparación segura, información al paciente y seguimiento. El SPD exige procedimientos, trazabilidad y coordinación, precisa conocimiento técnico y aporta soluciones a retos crecientes como la polimedicación y el incumplimiento terapéutico», afirmó Martínez del Peral. Con estas palabras, el presidente colegial remarcó que la aportación de la farmacia reside en la revisión sistemática de las pautas y en el acompañamiento continuado al usuario.
El encuentro, convocado con motivo de la ‘V Jornada Nacional sobre SPD’ sirvió para debatir el encuadre legislativo y profesional de esta actividad. Martínez del Peral formó parte de una mesa de análisis sobre la situación general del servicio, un espacio de discusión moderado por el presidente de Sefac, Vicente J. Baixauli, y en el que también tomaron parte la directora general de Inspección y Ordenación Sanitaria de la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Pilar Jimeno, y el presidente de la Fundación Viatris para la Salud, João Madeira. En este foro de debate profesional y político se examinaron las novedades técnicas, las experiencias prácticas y las investigaciones recientes sobre la dosificación personalizada.
A lo largo del diálogo sectorial, Martínez del Peral argumentó que estos sistemas fortalecen las competencias asistenciales del colectivo farmacéutico y visibilizan la dedicación técnica que exige una atención sanitaria rigurosa. En este contexto, el presidente del COFM reclamó medidas que impidan que el esfuerzo asistencial se traduzca en una carga que comprometa el funcionamiento operativo de las farmacias. El dirigente colegial vinculó la utilidad clínica de la intervención con la urgencia de establecer mecanismos formales de compensación económica que aseguren su permanencia en el catálogo de prestaciones sanitarias accesibles a la población.
«El SPD no puede descansar únicamente en la vocación ni convertirse en una carga administrativa. Debe estar protocolizado y reglado; y si el servicio genera valor para el paciente y para el sistema, debemos avanzarse hacia su concertación y financiación. La sostenibilidad no puede depender solo de que cada farmacia absorba el coste», aseveró el presidente del COFM. La advertencia incidió en que la asunción unilateral de gastos por parte de los establecimientos sanitarios limita la extensión de una herramienta orientada a mejorar el cumplimiento terapéutico en los tratamientos de larga duración.
Marco reglado y financiación concertada
Para respaldar la viabilidad de un modelo remunerado, Martínez del Peral presentó la experiencia práctica desarrollada en el municipio madrileño de Collado Villalba. Se trata de un proyecto enfocado al seguimiento de pacientes polimedicados que presentan dificultades en el cumplimiento de sus pautas y se encuentran en riesgo de soledad no deseada. La iniciativa nació a partir de un convenio de colaboración entre el COFM y el Ayuntamiento de la localidad, en virtud del cual el servicio que dispensan las farmacias participantes cuenta con una compensación económica directa asumida íntegramente por los fondos municipales del consistorio.
El presidente del COFM utilizó este acuerdo local para ilustrar el camino que, desde su perspectiva, deben recorrer las administraciones sanitarias para universalizar la dosificación reglada. A juicio del representante colegial, el acceso a estas herramientas asistenciales exige acuerdos institucionales que fijen tanto los parámetros técnicos como la dotación económica necesaria para remunerar el tiempo y la responsabilidad de los farmacéuticos. La experiencia descrita en Collado Villalba funcionó en la exposición como base para demandar decisiones políticas coordinadas que permitan estructurar la prestación a mayor escala.
«Para que el SPD llegue a los pacientes que realmente pueden beneficiarse, debemos acordar población diana, criterios de inclusión, protocolo de trabajo, coordinación con atención primaria, indicadores de resultados y una remuneración acorde con el tiempo y la responsabilidad profesional. La extender esta herramienta con equidad hace falta voluntad y concreción política, evaluar los resultados y sostener el servicio profesional que los hace posibles», manifestó Martínez del Peral al detallar las condiciones requeridas para la expansión territorial de este mecanismo.
Coordinación clínica y herramientas asincrónicas
Junto a la sostenibilidad financiera y la definición de las poblaciones beneficiarias, el presidente del COFM enumeró un conjunto de elementos indispensables para la operativa asistencial diaria de las farmacias. Entre estas prioridades, Martínez del Peral citó la formación específica de los equipos, los protocolos estandarizados de elaboración, la seguridad en el tratamiento de los datos y el establecimiento de pautas rigurosas para la inclusión de los enfermos crónicos. Asimismo, situó la coordinación estrecha con el médico prescriptor y la comunicación interprofesional en el centro de los requerimientos técnicos necesarios para garantizar la seguridad clínica del usuario.
En relación con los canales de intercambio de información entre los niveles asistenciales, Martínez del Peral apuntó a las soluciones operativas que funcionan en el ámbito autonómico. El presidente colegial aludió al canal de mensajería asincrónica entre profesionales (MAEP) implantado en la Comunidad de Madrid como un instrumento práctico para agilizar el contacto directo entre los profesionales de la farmacia comunitaria y los facultativos del sistema público. A su juicio, este mecanismo tecnológico «constituye un ejemplo concreto de cómo se puede reforzar esa comunicación» interprofesional y resolver incidencias en los tratamientos sin demoras.
Como cierre de su participación en el encuentro, Martínez del Peral reivindicó la integración del servicio de dosificación en una estrategia asistencial global y continuada, orientada a aportar claridad al paciente sobre su régimen terapéutico diario. «Desde el COFM entendemos el SPD como una herramienta dentro de un servicio de atención farmacéutica continuada, un servicio que convierte la complejidad de la medicación en seguridad para el paciente. Hagamos que cada tratamiento sea más fácil de seguir, más seguro de utilizar y mejor coordinado entre todos los profesionales», concluyó el presidente colegial.




María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española de Medicamentos (Aemps).:
César Hernández, director general de Cartera Común de Servicios del SNS y Farmacia.:
Raquel Yotti, comisionada del Perte para la Salud de Vanguardia:
Juan Yermo, director general de Farmaindustria.: