La jornada 'Avances clínicos y retos compartidos para la mejora del abordaje de la obesidad', organizada por la Alianza por la Obesidad (AO), sirvió de escenario para reclamar un cambio estructural en la atención sanitaria de esta patología. Los especialistas participantes destacaron la urgencia de establecer una Estrategia Nacional que garantice la equidad en el acceso a prestaciones y tratamientos en todas las comunidades autónomas. La iniciativa, impulsada por la Asociación Nacional de Personas que viven con Obesidad (Anpo), busca visibilizar esta condición como una enfermedad crónica, compleja y multifactorial.
El presidente electo de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (Seen), Francisco Tinahones, destacó la relevancia de incorporar de forma progresiva las nuevas opciones terapéuticas. Según el especialista, estos fármacos demostraron resultados consistentes en el control de la enfermedad y de sus más de 200 complicaciones asociadas. Tinahones subrayó la importancia de que las decisiones sobre acceso y financiación de fármacos se fundamenten en criterios de beneficio clínico, impacto en calidad de vida y sostenibilidad del sistema sanitario. El objetivo es favorecer un acceso equitativo para los pacientes que más puedan beneficiarse dentro de un modelo de atención multidisciplinar.
Cambio de paradigma diagnóstico
La obesidad se reconoce cada vez más como una enfermedad crónica, progresiva y recurrente, con una base fisiopatológica propia. El presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (Seedo), Diego Bellido, declaró que existen alteraciones en los mecanismos neuroendocrinos que regulan el apetito y el gasto energético. Esto obligó a plantear un seguimiento a largo plazo, de forma similar a lo que ocurre con otras enfermedades metabólicas. Bellido explicó que el modelo diagnóstico evolucionó desde el Índice de Masa Corporal hacia una estratificación por riesgo clínico que incluye la adiposidad central y el perfil metabólico.
Por su parte, el presidente de Anpo, Federico Luis Moya, incidió en que la obesidad no es una cuestión de voluntad individual. El representante de los pacientes defendió el desarrollo de modelos de atención donde la nutrición, la medicina, la actividad física adaptada y la salud mental sean partes inseparables del tratamiento. Moya lamentó que apenas un 14,4 por ciento de los pacientes recibió recomendación de apoyo psicológico, a pesar de que la tensión permanente y los problemas de sueño son frecuentes en estas personas.
Prioridades para la política pública
La AO, que reúne a 16 sociedades científicas y organizaciones de pacientes, concretó las medidas necesarias para transformar el diagnóstico en propuestas concretas. Además de la Estrategia Nacional, el colectivo demandó la creación de unidades de atención multidisciplinar en todas las comunidades autónomas. Otra de las prioridades fijadas fue la reducción de las listas de espera para la cirugía y la integración de la atención psicológica como parte estructural del proceso asistencial.
La situación en España resultó especialmente preocupante para los expertos, con un 18,7 por ciento de la población adulta con obesidad, según datos de Aesan. Ante este escenario, los agentes del sector sanitario y social insistieron en que la Estrategia Nacional debe considerar los determinantes sociales, como la renta o el entorno urbano, para lograr un abordaje efectivo.



Lilisbeth Perestelo:
César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):