Un estudio liderado por el Instituto de Investigación Biomédica de Salamanca (Ibsal) y la Universidad de Salamanca (Usal) ha demostrado la notable actividad antiparasitaria de Eryngium bourgatii, conocida como cardo azul o cardo de la Magdalena, frente a los parásitos causantes de la leishmaniasis visceral y la enfermedad de Chagas.
La investigación, publicada en Journal of Ethnopharmacology, constituye el análisis más completo realizado hasta la fecha sobre esta especie y abre nuevas posibilidades para el desarrollo de futuros fármacos de origen natural.
Las enfermedades parasitarias continúan representando un serio problema de salud pública. Según la Organización Mundial de la Salud, anualmente, entre 700.000 y 1 millón de personas contraen leishmaniasis cutánea, mientras que aproximadamente 70.000 se infectan con leishmaniasis visceral (LV), la forma más agresiva de la enfermedad. Si no se trata a tiempo, la LV puede ser mortal, y causa alrededor de 30.000 muertes anuales.

La leishmaniasis es endémica en 98 países y representa un riesgo para aproximadamente 350 millones de habitantes en todo el mundo. Igualmente, entre 6 y 7 millones de personas están infectadas con la enfermedad de Chagas, que causa aproximadamente 10.000 muertes al año. La mayoría de las personas afectadas se encuentran en América Latina, pero la migración ha llevado la enfermedad a otras partes del mundo, como Estados Unidos y Europa.

“Estas enfermedades siguen siendo un reto mundial y necesitamos nuevas alternativas terapéuticas”, afirma la investigadora principal Esther del Olmo, coordinadora del Grupo de Investigación en Química Farmacéutica del Cietus de la USAL y miembro del grupo Domobio (Diseño y obtención de moléculas bioactivas) del IBSAL. “Los medicamentos actualmente disponibles para el tratamiento de estas enfermedades son muy antiguos y presentan una toxicidad elevada. Nuestros resultados identifican compuestos naturales con excelente actividad que podrían constituir un buen punto de partida para el desarrollo de moléculas más seguras y eficaces”, añade.
“Hemos identificado compuestos que no habían sido descritos antes y corregido la estructura de una molécula que llevaba décadas transmitiéndose con un error. Desde el punto de vista químico, este estudio también es muy importante”, explica Del Olmo.
En los ensayos in vitro, los extractos y fracciones de la planta mostraron una elevada capacidad de inhibición frente a L. donovani y T. cruzi, mientras que la actividad frente a malaria fue baja. Algunos compuestos, como la furanona 12 y el falcarinol, mostraron una potencia comparable a fármacos de referencia para leishmaniasis y actividad significativa frente a Chagas.
Más allá de los resultados de laboratorio, el estudio supone también un avance significativo en el conocimiento de Eryngium bourgatii, una especie apenas explorada desde el punto de vista científico. Del Olmo recuerda que, aunque existen referencias etnobotánicas aisladas —“en Cataluña se utilizan las raíces en decocción para purificar la sangre y como antídoto frente a picaduras de serpientes, y en el norte de Marruecos se emplean para aliviar los síntomas postparto, así como las partes aéreas en decocción para mejorar los trastornos digestivos”—, la planta no había sido estudiada en profundidad ni sometida a ensayos antiparasitarios. De hecho, en Castilla y León, región donde se recolectó el cardo azul objeto del estudio, su presencia está asociada casi exclusivamente a usos ornamentales y decoración.
Del Olmo insiste en que recuperar el estudio de productos naturales es esencial: “Hoy en día buscamos opciones terapéuticas que sean compatibles con la preservación del medio ambiente. Este tipo de trabajos ofrecen nuevas alternativas y ayudan a entender mejor qué puede aportar nuestra biodiversidad”.
Aunque se trata de resultados preliminares, la investigadora considera que representan un paso importante hacia nuevas estrategias terapéuticas: “Los ensayos son in vitro; el siguiente paso serían estudios en modelos animales. No es fácil, pero es un comienzo esperanzador. Necesitamos nuevas herramientas para combatir estas enfermedades”.
El avance cobra especial relevancia en un contexto global donde los vectores se desplazan y las enfermedades parasitarias, tradicionalmente lejanas, se acercan. “La gente se mueve más y cada vez vemos estos problemas más cerca. Tenemos que estar preparados”, concluye Del Olmo.











César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):
Juan José Pedreño, consejero de Salud de Murcia: