España afronta un reto sanitario de primer orden en la prevención del cáncer de piel. A pesar de que el 97 por ciento de los ciudadanos conoce los riesgos derivados de la exposición solar, solo el 28 por ciento integra la fotoprotección en su rutina diaria. Esta es una de las principales conclusiones del 'Observatorio Heliocare by Cantabria Labs 2026', un informe de referencia que cuenta con el apoyo del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) y la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Los datos evidencian que el conocimiento teórico no se traduce de forma automática en hábitos saludables sostenidos.
La oficina de farmacia se posiciona como el centro sanitario fundamental para revertir esta tendencia. Jesús Aguilar, presidente del CGCOF, señala que "la concienciación sobre hábitos saludables frente al sol es esencial para proteger la salud de la población y que desde la farmacia se desempeña un papel clave". Aguilar destacó que, por conocimientos, cercanía y accesibilidad, los farmacéuticos son los profesionales sanitarios de referencia para educar, prevenir y acompañar a los ciudadanos en el uso adecuado de la fotoprotección. Fomentar esta cultura de prevención resulta determinante para reducir riesgos y promover el cuidado cutáneo, aseguró
El estudio identificó varios puntos críticos donde la intervención del farmacéutico resulta necesaria. Entre ellos destaca el déficit en prevención activa, ya que el 80 por ciento de la población desconoce la regla ABCDE para la autoexploración de lunares. Además, un 42 por ciento de los españoles nunca acudió al dermatólogo para una revisión de la piel. Estas cifras ponen de relieve la necesidad de que el profesional de farmacia actúe como primer filtro y educador en la detección temprana de lesiones sospechosas, especialmente ante una patología que presenta más de 6.800 nuevos casos anuales en el país.
El desafío del sol invisible
Otro de los grandes desconocidos para la población es la denominada luz visible. Según el observatorio, el 59 por ciento de los españoles ignora que la luz de las pantallas y el entorno urbano también afectan a la salud cutánea, favoreciendo la aparición de manchas y signos de fotodaño. En este contexto, la labor de consejo en el mostrador de la farmacia permite informar sobre la necesidad de mantener la protección más allá de la exposición directa o estacional. Actualmente, el 72 por ciento de la población solo se protege de forma puntual, principalmente durante las vacaciones o actividades al aire libre.
La falta de adherencia a la reaplicación constituye otra barrera relevante. Solo el 42 por ciento de los usuarios afirma reaplicar el fotoprotector cada dos horas durante la exposición solar, y un 38 por ciento reconoce que no lo hace por olvido. La farmacia, a través del seguimiento y el consejo farmacéutico, puede incidir en la importancia de este hábito. Asimismo, los farmacéuticos deben alertar sobre la reutilización de productos de años anteriores, una práctica que realiza el 39 por ciento de la población y que compromete la eficacia de la protección.
Finalmente, el sector salud busca que la fotoprotección se perciba como una necesidad sanitaria y no estética. María Vitale, dermatóloga y responsable médica en Cantabria Labs, afirmó que la protección solar es esencial para preservar la salud de la piel en su conjunto. Por su parte, la presidenta de la AEDV, Yolanda Gilaberte, insistió en que la fotoprotección oral sigue siendo una gran desconocida pese a ser una herramienta complementaria útil. Todas las entidades coincidieron en que la colaboración entre dermatólogos y farmacéuticos es la mejor herramienta para reducir la incidencia de una enfermedad que, mediante acciones educativas, es prevenible.



Lilisbeth Perestelo: