Con la llegada de celebraciones multitudinarias como la noche de San Juan, el Muy Ilustre Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia (Micof) ha alertado sobre los riesgos asociados al uso de los denominados 'kits antiresaca'. Este tipo de productos experimentó un aumento de popularidad en los últimos años, especialmente entre la población joven y a través de las redes sociales.
Estos preparados se promocionan como soluciones capaces de prevenir o reducir los efectos del consumo de bebidas alcohólicas mediante suplementos, vitaminas, bebidas con electrolitos o preparados herbales. Sin embargo, desde la corporación colegial advirtieron de que la evidencia científica disponible sobre su eficacia es limitada. Ninguno de estos artículos elimina los efectos tóxicos del alcohol ni protege al organismo frente a sus consecuencias.
Diversas instituciones sanitarias internacionales recordaron que no existe una cura para la resaca y que el único método realmente eficaz para prevenirla es moderar o evitar el consumo. Los síntomas asociados a este estado son complejos y obedecen a múltiples mecanismos fisiológicos. Entre ellos se encuentran la deshidratación, la alteración del sueño, la inflamación y la acumulación de acetaldehído, uno de los metabolitos generados durante el procesamiento del alcohol por el organismo.
En muchos casos, los formatos comercializados incluyen productos de higiene y cosmética, además de caramelos o chicles. El principal problema surge cuando estas opciones se acompañan del consumo de medicamentos como omeprazol, ácido acetilsalicílico, ibuprofeno o paracetamol tras haber ingerido cantidades elevadas de bebidas alcohólicas.
Riesgos de la combinación farmacológica
Los farmacéuticos recordaron que mezclar alcohol con determinados medicamentos puede aumentar el riesgo de sufrir efectos adversos. Por ejemplo, el consumo simultáneo de alcohol y paracetamol puede incrementar el riesgo de toxicidad hepática. Por su parte, el uso de ibuprofeno o de ácido acetilsalicílico puede agravar la irritación gastrointestinal y favorecer la aparición de hemorragias digestivas, especialmente tras un consumo excesivo.
Desde el Colegio compartieron que estos productos pueden generar una falsa sensación de protección frente al alcohol y favorecer conductas de mayor riesgo. La percepción errónea de estar protegido puede llevar a los usuarios a consumir mayores cantidades o a minimizar sus efectos sobre la capacidad de reacción, la coordinación y la toma de decisiones.
Los profesionales sanitarios recordaron además que ningún suplemento acelera la eliminación del alcohol del organismo ni reduce por completo sus riesgos para la salud. El hígado metaboliza esta sustancia a un ritmo relativamente constante que no puede acelerarse mediante vitaminas, complementos alimenticios o remedios populares.
Ante este escenario, el Micof recomendó a la ciudadanía desconfiar de los productos que prometen curar o prevenir este estado y priorizar estrategias respaldadas por la evidencia científica. Por este motivo, la institución incidió en que, antes de tomar suplementos o medicamentos para aliviar los síntomas, es conveniente acudir al farmacéutico para resolver las dudas y recibir información rigurosa, segura y adaptada a las circunstancias personales. El farmacéutico comunitario desempeña un papel clave en la promoción del uso responsable de los fármacos y en la educación sanitaria de la población, especialmente durante periodos festivos.





Lilisbeth Perestelo: