La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha prohibido la comercialización y ordenó la retirada del mercado de todos los ejemplares de 22 productos adelgazantes comercializados de manera ilegal. La actuación reguladora se produjo tras constatarse que estos artículos incluían en su composición principios activos no declarados en el etiquetado, ocultando al consumidor su verdadera naturaleza farmacológica al presentarse como sustancias naturales.
La intervención del organismo regulador tuvo su origen en las actuaciones llevadas a cabo por la Sección de Consumo, Medio Ambiente y Dopaje de la Comisaría General de Policía Judicial en el marco de la denominadas Operación Triki. Tras tener conocimiento de la circulación de estos productos en el mercado, el Laboratorio Oficial de Control de Medicamentos de la Aemps realizó las analíticas correspondientes para determinar la composición real de las muestras intervenidas.
Los análisis del laboratorio confirmaron que la totalidad de los productos evaluados contenían sibutramina, un principio activo anorexígeno destinado a la supresión del apetito. Asimismo, los ensayos de control evidenciaron que siete de estas formulaciones sumaban a su composición la presencia de fenolftaleína, una sustancia con acción laxante estimulante. La inclusión de estas sustancias otorga a los preparados la condición legal de medicamentos, si bien ninguno de ellos contaba con la preceptiva evaluación ni autorización comercial expedida por la agencia sanitaria.
El listado de productos adelgazantes retirados por la presencia de sibutramina abarca Slim U, Slim U Pro, P57 Hoodia, Bikini Siluet Perfect, Slim 24, 14 Día, Aphrodite Thermoslim Coffe, Aphrodite Plus, Aphrodite LipoDetox, Aphrodite Green Plus, Aphrodite Forte Plus, Aphrodite Forte, Li Da Ultra, Pineapple Slimming Peptide y Pezo Mega. A este grupo se añaden Fatzorb, AB Slim, Get Lean, Slimina, Burn and Slim, Body Slim y Black Panther, en los que las pruebas de laboratorio detectaron de forma simultánea tanto sibutramina como fenolftaleína.
Riesgos cardiovasculares y metabólicos
La sibutramina actúa en el organismo como un supresor del apetito que genera sensación de saciedad y eleva el gasto calórico al atenuar la disminución adaptativa del metabolismo basal que sucede durante la pérdida de peso. Sin embargo, su administración produce un incremento de la frecuencia cardíaca y de la presión sanguínea, alteraciones que pueden alcanzar relevancia clínica en determinados perfiles de pacientes. El consumo de esta sustancia se ha vinculado con la aparición de arritmias, cardiopatías isquémicas y accidentes vasculares graves, además de provocar efectos adversos como sequedad de boca, cefaleas, insomnio o estreñimiento, junto a un elevado número de interacciones con otros fármacos.
En el marco regulatorio europeo, la sibutramina formó parte anteriormente de medicamentos sujetos a prescripción médica indicados para el tratamiento de la obesidad, entre los que se encontraba la marca Reductil. Su comercialización en el ámbito de la Unión Europea fue suspendida el 21 de enero de 2010 precisamente al asociarse su administración con un incremento de efectos adversos de carácter cardiovascular grave, circunstancias que la agencia ya comunicó en su momento mediante nota informativa para pacientes.
Por su parte, la fenolftaleína hallada en siete de las marcas prohibidas funciona como un laxante estimulante que incrementa la motilidad del intestino, al tiempo que inhibe la absorción hídrica y de electrolitos para estimular el peristaltismo. Las principales complicaciones derivadas de su consumo incontrolado guardan relación con pérdidas excesivas de líquidos y electrolitos, pérdidas de proteínas a nivel intestinal, cuadros de hipocalcemia y problemas de malabsorción derivados de la hipermovilidad en el tubo digestivo. La combinación de ambos principios activos sin supervisión sanitaria ni declaración explícita en los envases supone un riesgo grave e impredecible para la salud pública.



Lilisbeth Perestelo: