La Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), a través del Grupo de Trabajo de Enfermedades Inflamatorias Inmunomediadas (GTEII), ha celebrado la jornada ‘Actualización en el manejo del paciente con dermatitis atópica moderada-grave’. El encuentro contó con la colaboración de Galderma para analizar la transformación observada en el abordaje farmacoterapéutico de esta patología inflamatoria crónica y definir estrategias de selección, efectividad y seguridad de las terapias biológicas y dirigidas.
Nuria Rudi Sola, farmacéutica del Hospital General de Granollers y miembro del Grupo de Trabajo GTEII de la SEFH, destacó que la dermatitis atópica representa uno de los ejemplos más paradigmáticos de cómo la innovación farmacológica puede modificar la evolución clínica de una patología crónica. Tras años con opciones limitadas y asociadas a restricciones de seguridad y sostenibilidad a largo plazo, la rápida incorporación de anticuerpos monoclonales biológicos, inhibidores de JAK y moléculas dirigidas a dianas emergentes relacionadas con el prurito incrementó significativamente las posibilidades terapéuticas.
Rudi afirmó que “disponer de terapias capaces de actuar sobre mecanismos específicos nos permite avanzar hacia un abordaje verdaderamente individualizado”. No obstante, la farmacéutica advirtió de que la complejidad en la toma de decisiones exige un conocimiento exhaustivo de la farmacodinámica, los perfiles de seguridad y la evidencia en práctica clínica real.
El objetivo asistencial trasciende la mera resolución de las lesiones cutáneas. Según indicó Rudi, “el verdadero cambio de paradigma consiste en controlar la enfermedad de forma sostenida, minimizando el impacto sobre el sueño, la esfera emocional y la actividad laboral”. La especialista remarcó la relevancia de la farmacia hospitalaria en la evaluación y seguimiento de estos tratamientos mediante la incorporación de indicadores centrados en el paciente y resultados reportados directamente por este, con el fin de generar el máximo valor clínico, humano y asistencial.
Diversificación de dianas moleculares
Por su parte, Esther Serra Baldrich, facultativa del Servicio de Dermatología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, abordó las novedades terapéuticas de la patología. Serra expuso que el incremento en la disponibilidad de dianas moleculares implica “no solo disponer de un mayor número de fármacos, sino diversificar las vías biológicas para tratar la enfermedad”.
En su intervención, la dermatóloga defendió la necesidad de implementar una medicina de precisión articulada a partir de las características individuales de cada individuo. Serra sostuvo que “la selección del tratamiento debe sustentarse en el perfil fenotípico del paciente y no en un ranking universal preconcebido”. Finalmente, la experta incidió en afianzar una coordinación interdisciplinar estrecha entre el acto prescriptor y el seguimiento farmacoterapéutico longitudinal como requisito indispensable para alcanzar el éxito clínico.
Marta Juan Aguilar, farmacéutica del Hospital de La Plana, profundizó en la metodología asistencial requerida ante las formas moderadas y graves de la patología. Juan remarcó que cualquier esquema debe fundamentarse de manera continuada en el mantenimiento de la barrera cutánea, el uso adecuado de emolientes y la terapia tópica, incluyendo la estrategia proactiva en áreas de recurrencia.
Metodología antes del escalado
Antes de proceder al escalado hacia una terapia sistémica, la experta estableció como protocolo imperativo “confirmar el diagnóstico, evaluar la técnica de aplicación, la posología administrada y la adherencia al tratamiento”. Asimismo, la especialista instó a valorar el impacto de la enfermedad integrando parámetros holísticos como la intensidad del prurito, las alteraciones de la arquitectura del sueño y la repercusión en las esferas familiar, escolar y laboral.
En relación con las nuevas opciones dirigidas a los ejes IL-4, IL-13, IL-31 e inhibidores JAK, Juan sostuvo que su correcta selección exige sopesar de forma equilibrada la eficacia, la seguridad, la tolerabilidad y el perfil de comorbilidades. La farmacéutica reafirmó el papel primordial de la atención farmacéutica en la revisión del estado vacunal, el fomento de la educación sanitaria, el seguimiento de la adherencia y la adaptación farmacológica en poblaciones de especial vulnerabilidad, tales como pacientes en edad pediátrica, gestantes o en periodo de lactancia.


Lilisbeth Perestelo: