La compra sanitaria afronta un cambio de paradigma orientado a transformar los procedimientos administrativos en decisiones estratégicas enfocadas a generar valor. Esta fue la principal conclusión de la primera jornada del 'VI Foro de Direcciones de Gestión y Centrales de Compras', organizado por la Fundación Sedisa en Toledo. El encuentro reunió a directivos de la salud y a responsables de gestión económica, compras y contratación de los servicios de salud de distintas comunidades autónomas, del Ministerio de Sanidad y del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa).
El acto inaugural contó con la participación de José Soto Bonel, presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa); Joaquín Estévez Lucas, presidente de la Fundación Sedisa; Luis Ruiz Molina, secretario general del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), y María Hoyos Vázquez, presidenta de la Agrupación Territorial de Sedisa en Castilla-La Mancha.
Durante la apertura, Ruiz Molina defendió que "la contratación pública sanitaria no es un trámite administrativo, es una auténtica política de salud". A través de las decisiones de compra se determina qué tecnologías se incorporan, qué modelos organizativos se desarrollan y cómo se garantiza el acceso de la ciudadanía a una atención de calidad. Por ello, abogó por pasar de una gestión centrada en procedimientos a otra que evalúe el valor generado en los resultados en salud, la seguridad de los pacientes y la sostenibilidad.
Soto Bonel subrayó el papel de los profesionales de gestión y de las centrales de compras, señalando que sostienen buena parte de lo que el paciente no ve pero que hace posible su atención. A su juicio, la profesionalización de la gestión implica reconocer que comprar bien es una forma de cuidar al paciente y de garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario. Por su parte, Estévez destacó la consolidación del encuentro como punto de intercambio de experiencias entre servicios de salud para mejorar el conjunto del sistema.
Hoyos reiteró la apuesta de la agrupación territorial por la formación y la profesionalización directiva, enfatizando el aprendizaje compartido entre profesionales que enfrentan problemas similares con respuestas innovadoras.
Del expediente a la decisión estratégica
El director del encuentro, José Manuel Pérez Gordo, explicó que el hilo conductor de la cita fue la transformación del papel de las direcciones de gestión ante un entorno complejo. Pérez Gordo argumentó que ya no basta con tramitar correctamente los procedimientos, sino que resulta necesario anticiparse, incorporar innovación, utilizar los datos y garantizar la seguridad de suministro.
El nuevo marco europeo de contratación actúa como motor de este cambio. Según Pérez Gordo, aunque el precio sigue importando, pierde peso frente al coste del ciclo de vida y a variables como la seguridad de suministro, la resiliencia, la diversificación de proveedores, la sostenibilidad, la innovación, la autonomía estratégica y el valor generado. "En sanidad esto es especialmente importante, porque detrás de una decisión de compra puede estar la disponibilidad de un medicamento, un producto sanitario o una tecnología necesaria para mantener la continuidad asistencial", afirmó. El reto residirá en integrar estos criterios manteniendo la concurrencia, la transparencia y la seguridad jurídica para pasar progresivamente de gestionar expedientes a tomar decisiones estratégicas.
La jornada incluyó un análisis sobre la redefinición de las reglas europeas de contratación a cargo de Jorge Robles González, socio de Cuatrecasas, y un espacio de debate sobre la evolución de las centrales de compras hacia 2030 para pasar de agregadoras a decisoras estratégicas.
El medicamento como decisión de salud
El abordaje del fármaco como elemento estratégico centró parte del debate de la tarde. En esta sesión intervino Ana Rosa Rubio Salvador, coordinadora regional de Farmacia del Sescam, quien sostuvo que tratar el medicamento como decisión estratégica implica valorar la necesidad de salud a resolver, el beneficio aportado y la organización requerida para que llegue a las personas adecuadas. "El presupuesto importa, pero debemos relacionarlo con los resultados que esperamos conseguir", afirmó.
Rubio explicó que incorporar un medicamento requiere preparar el diagnóstico, los profesionales, la administración y el seguimiento, por lo que "una decisión está completa cuando el beneficio terapéutico esperado se convierte en atención efectiva para el paciente". Para equilibrar la innovación y la sostenibilidad, apostó por planificar los recursos, estimar la población candidata y adecuar los procesos de adquisición para evitar duplicidades e ineficiencias. En Castilla-La Mancha, añadió, la dispersión territorial exige conectar los centros especializados con la atención próxima al domicilio.
La gestión basada en la población
Las implicaciones económicas de los nuevos modelos asistenciales se debatieron en una mesa moderada por Jesús Sanz Villorejo, vicepresidente de la Fundación Sedisa y presidente de la Asociación Nacional de Directivos de Enfermería (Ande). Hoyos intervino en este foro como directora de Gestión y Servicios Generales de la Gerencia de Atención Integrada de Albacete.
Hoyos expuso que pasar de gestionar un hospital a gestionar la salud de una población modifica las preguntas de la gestión, exigiendo conocer los resultados obtenidos a lo largo de todo el proceso del paciente. Defendió presupuestos y sistemas de información que sigan al usuario entre niveles asistenciales, destacando que cuando Atención Primaria y hospital comparten objetivos y recursos, la eficiencia se convierte en una mejor atención.
La jornada de cierre abordó la aplicación de la inteligencia artificial a la planificación de las compras y la adquisición de algoritmos, con representación del Ministerio de Sanidad, Ingesa y la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin), junto a sesiones paralelas sobre tecnología, dispositivos y compra sanitaria general.


Lilisbeth Perestelo: