La consejería de Salud lanza una nueva acción de la campaña 'Pastillas, sólo las necesarias' para reducir el uso inadecuado de determinados fármacos, especialmente, en personas que toman 10 o más medicamentos de forma simultánea, y que presentan criterios de fragilidad, por condiciones propias del enfermo ya sean clínicas o sociales, o condiciones del entorno.
La quinta acción de la campaña se centra de nuevo en la importancia del estilo de vida saludable y el uso adecuado de los medicamentos, en este caso para tratar los niveles elevados de colesterolan sangre (hipercolesterolemia), llamados hipolipemiantes.
En muchos casos, aseguran, “unos buenos hábitos nutricionales y de ejercicio físico son suficientes para mantener el adecuado índice de colesterol en sangre y reducir la probabilidad de sufrir eventos cardiovasculares”.
Entre los hábitos recomendados indican seguir una dieta mediterránea y variada, evitar el consumo de productos procesados; dejar el tabaco y reducir el alcohol y controlar el peso.
Si, a pesar de todo, los niveles de colesterol no se controlan, se tiene menos de 80 años y riesgo cardiovascular elevado o se han sufrido episodios de infarto o ictus, el médico puede prescribirle tratamiento farmacológico a base de estatines para ayudar a prevenir acontecimientos cardiovasculares.
Según afirman desde la consejería, “no existe evidencia clara del beneficio del tratamiento hipolipemiante en la población frágil, envejecida y polimedicada”. Por ello, en el caso de los pacientes frágiles, sobre todo los de edad más avanzada, “es necesario realizar una valoración individualizada y considerar continuar el tratamiento sólo cuando el objetivo terapéutico sea de supervivencia/funcionalidad”. De lo contrario, el médico “puede suprimir el tratamiento con estos medicamentos debido a que la eficacia es limitada y los riesgos asociados son elevados”.
Actualmente en Cataluña se han identificado 33.276 pacientes frágiles y polimedicados con tratamiento con estatinas para reducir los niveles de colesterol. El 35% de los casos es por la prevención primaria cardiovascular -en la que el factor de riesgo cardiovascular más predominante es la edad-, lo que hace a estas personas candidatas a revalorizar la continuidad del tratamiento si se considera que no es efectivo y evitar así interacciones farmacológicas y efectos adversos.