La tasa de supervivencia del paciente trasplantado renal (TR) y del injerto a 1 año supera el 80%, pero disminuye al 77% y 56% en Europa a los 5 y 10 años, respectivamente. Diversos factores influyen en la supervivencia, siendo la adherencia al tratamiento inmunosupresor (TIS) un factor crucial y potencialmente modificable. Precisamente, detectar la falta de adherencia al TIS o signos de alarma durante los seis primeros meses post-TR de novo, y coordinar una intervención con enfoque multidisciplinar es el objetivo del proyecto que se está desarrollando desde la Farmacia del Hospital Universitario de Bellvitge y que recientemente fue dado a conocer en la última edición del Congreso Nacional de Farmacia Hospitalaria.
El proyecto, en el que participan las farmacéuticas hospitalarias Ariadna Padullés y Clara Ribera, nació a partir de un programa de atención farmacéutica en el post-trasplante inmediato. Éste se inició en enero de 2022 y al analizar los datos y revisar la literatura se vio la necesidad de ampliar el programa de atención farmacéutica de estos pacientes. Actualmente el proyecto se desarrolla en dos fases.
La primera de ellas se inició en enero de 2025 y consiste en visitas presenciales de atención farmacéutica a los seis-ocho meses post-TR, con evaluación de adherencia mediante el porcentaje de posesión de fármaco (MPR) de micofenolato, coeficiente de variación (CV) de las concentraciones predosis de tacrolimus, el cuestionario BAASIS validado con 3 reguntas adicionales de conocimiento del tratamiento, la detección de reacciones adversas e interacciones medicamentosas y derivación a nefrología en caso necesario.
La segunda fase, que consiste en la integración de un modelo telemático automatizado de preguntas-respuestas vía SMS en la historia clínica, combinado con la automatización del cálculo de MPR de micofenolato y CV de tacrolimus, para monitorizar adherencia de forma continua y proactiva. La implementación de esta segunda fase nos permitiría aumentar la eficiencia de las consultas y la detección precoz de pacientes con factores de riesgo.
“El proyecto está dirigido a todos pacientes trasplantados renales, sin exclusión por edad ni otras características clínicas. Además, actualmente estamos ampliando su implementación a los otros tipos de trasplante de órgano sólido de nuestro centro”, explica Clara Ribera. La extensión del programa se ha extendido también a pacientes trasplantados cardíacos y hepáticos; inicialmente se implementaron solo las primeras visitas post-trasplante inmediato, y actualmente se están incorporando también las visitas a los seis-ocho meses, dado que la La problemática de la adherencia es comparable en estos grupos de pacientes. Estas actividades son realizadas por especialistas de farmacia hospitalaria responsables de trasplante cardíaco y hepático, que se coordinan estrechamente con los equipos médicos y de enfermería de los respectivos servicios.
Aunque el proyecto nace desde Farmacia Hospitalaria, cuenta también con “una estrecha colaboración multidisciplinar”, explica. La primera fase se lidera desde el Servicio de Farmacia Hospitalaria en coordinación con Nefrología, y la segunda fase incorpora Sistemas de Información para poder integrar tecnológicamente la monitorización telemática y la automatización del cálculo objetivable de la adherencia. “Trabajamos de forma conjunta con los equipos médicos y de enfermería especializados en trasplante renal, garantizando un enfoque coordinado y centrado en el paciente”.
Además, indica la farmacéutica, la propuesta “es plenamente aplicable a otros centros de trasplante de órgano sólido. Su metodología reproducible permite evaluar la adherencia a través de indicadores objetivos y subjetivos, lo que facilita su adaptación y puesta en práctica en diferentes entornos hospitalarios y lo que es más importante los resultados en salud que implican la mejora de la adherencia”.
Finalmente, cara al paciente, Clara Ribera asegura que “esta iniciativa empodera al paciente trasplantado renal, mejora la coordinación entre equipos y fortalece la colaboración entre Farmacia y trasplante renal, ofreciendo así una atención más integral y de calidad”. Hasta ahora, asegura, “estamos recibiendo una respuesta muy positiva tanto de los pacientes como del equipo médico, lo que hace que la experiencia sea muy gratificante. Cuando llevemos un año realizando estas visitas, analizaremos los resultados para valorar su impacto y posibles mejoras. Además, estamos totalmente disponibles para apoyar y resolver dudas de otros servicios de Farmacia interesados en implementar este proyecto”.











César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):
Juan José Pedreño, consejero de Salud de Murcia: