El Ministerio de Sanidad ha abierto a consulta pública el anteproyecto para la modificación de la Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de ordenación de las profesiones sanitarias (LOPS). Esta norma constituye el pilar regulatorio básico para el ejercicio de las profesiones sanitarias tituladas en España. La decisión de emprender esta reforma responde a la necesidad de adecuar un texto con más de dos décadas de vigencia a una realidad asistencial y académica profundamente transformada.
El objetivo de la norma es sincronizar la legislación estatal con el Marco Español de Cualificaciones para el Aprendizaje Permanente (MECU) y el Marco Español de Cualificaciones para la Educación Superior (MECES). Según la documentación del Ministerio de Sanidad, "la falta de correspondencia entre los niveles de cualificación actuales y la clasificación profesional vigente" es uno de los problemas principales que la nueva norma pretende solucionar.
Adaptación al marco académico
La revisión normativa permitirá analizar la actualización de la clasificación de las profesiones sanitarias, garantizando que su estructura responda a los niveles de cualificación vigentes en la actualidad. La futura ley no solo se limitará a la clasificación de los títulos, sino que también entrará en el análisis de las funciones de los profesionales sanitarios. Esta actualización busca dotar de mayor coherencia al marco regulador aplicable en el conjunto del país, alineándolo simultáneamente con las directrices de la normativa europea.
La oportunidad de esta reforma coincide, además, con el desarrollo del Anteproyecto de Ley del Estatuto Marco del personal estatutario, que ya prevé modificaciones en diversos preceptos de la LOPS para actualizar las funciones y la clasificación del personal de los servicios de salud.
Evolución de la formación especializada
Uno de los ejes centrales de la reforma reside en la Formación Sanitaria Especializada (FSE). Desde 2003, el sistema de formación de especialistas experimentó una evolución constante, tanto en su estructura organizativa como en la complejidad de los procedimientos administrativos necesarios para su gestión. El departamento ministerial considera necesario revisar el marco legal vigente para asegurar que el sistema de formación especializada sea coherente con el funcionamiento actual de los centros y servicios sanitarios.
Junto a la formación inicial y especializada, la reforma pondrá el foco en la formación continuada y el desarrollo profesional. La administración sanitaria subrayó la creciente relevancia de estos ámbitos ante la necesidad de una actualización permanente de las competencias en un sistema sanitario que evoluciona de forma acelerada. Reforzar la regulación en esta materia es visto como un paso indispensable para garantizar la calidad asistencial y el desarrollo de las carreras profesionales de los titulados sanitarios.
Posición de la Farmacia
La actualización de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) es una de las reivindicaciones del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF). En esencia, el órgano de representación de la formación farmacéutica centra su posición sobre esta reforma en cuatro ejes.
En primer lugar aboga por el reconocimiento de la Profesión, traducido en una mayor integración efectiva en los equipos multidisciplinares del Sistema Nacional de Salud. Por otro lado, defiende también la integración formal de las farmacias dentro de la Red de Vigilancia en Salud Pública, así como el desarrollo profesional a través de un sistema de certificación y recertificación de competencias que se alinee con los principios de la LOPS sobre la formación continuada. Su objetivo es que la actualización de conocimientos sea un proceso reglado que garantice la calidad asistencial. Finalmente, el CGCOF planta que la nueva normativa debe apostar por el despliegue de los servicios farmacéuticos asistenciales.
El proceso de consulta pública previa se sustanció conforme a lo previsto en la Ley 39/2015, de 1 de octubre, del Procedimiento Administrativo Común, con el fin de fomentar la participación ciudadana y recabar la opinión de las organizaciones más representativas del sector. Sanidad considera que esta fase de consulta es esencial para que los sujetos potencialmente afectados por la futura norma puedan trasladar sus aportaciones sobre los antecedentes, los problemas detectados y los objetivos de la reforma.
Los interesados en participar en este proceso tienen de plazo hasta el 1 de abril de 2026 para hacer llegar sus opiniones al Ministerio de Sanidad. Las comunicaciones deben dirigirse al buzón de correo electrónico habilitado por la Dirección General de Ordenación Profesional. El ministerio advirtió de que solo se considerarán válidas las respuestas que identifiquen claramente al remitente y que hagan referencia explícita al proceso de consulta sobre el anteproyecto de ley de modificación de la Ley 44/2003.

Lilisbeth Perestelo:
César Hernández, director general de Cartera y Farmacia del Ministerio de Sanidad:
Kilian Sánchez, secretario de Sanidad del PSOE y portavoz de la Comisión de Sanidad del Senado.:
Rocío Hernández, consejera de Salud de Andalucía:
Nicolás González Casares, eurodiputado de Socialistas & Demócratas (S&D - PSOE):