La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha presentado el 'Informe anual de control del mercado de productos cosméticos 2025', un documento técnico que recopila las principales intervenciones realizadas durante el pasado ejercicio para garantizar la seguridad de las sustancias comercializadas en España. A lo largo de ese año, el organismo evaluó un total de 1.957 casos relacionados con productos cosméticos y adoptó medidas específicas en 69 de ellos con el objetivo de salvaguardar la salud pública.
Las intervenciones inspectoras se dirigieron con especial intensidad hacia aquellos artículos que presentaban un mayor riesgo potencial para los usuarios o que acumulaban antecedentes de incumplimiento de la normativa vigente. Entre las principales no conformidades detectadas por la autoridad sanitaria destacaron los problemas de contaminación microbiológica, la utilización de ingredientes prohibidos o restringidos en la Unión Europea, las deficiencias en la documentación obligatoria de seguridad y los errores detectados en el etiquetado.
La actividad ligada al control del mercado de productos cosméticos también implicó una estrecha colaboración con las autoridades sanitarias de las comunidades autónomas, las instituciones europeas y otros organismos nacionales e internacionales. Esta cooperación bilateral y multilateral permitió coordinar las actuaciones de vigilancia en el entorno de la distribución farmacéutica y comercial, asegurando una respuesta rápida ante los posibles riesgos detectados.
En este ámbito internacional, destacó la participación de la agencia en una acción coordinada a escala europea dirigida de forma específica a los artículos adquiridos a través de plataformas de comercio electrónico y enviados desde terceros países. En el marco de esta campaña de inspección, las autoridades comunitarias evaluaron más de 5.700 cosméticos, detectando numerosas irregularidades que se concentraron en deficiencias formales de presentación, la ausencia de información obligatoria para el consumidor o la presencia de ingredientes no autorizados en territorio comunitario.
Por otro lado, la institución farmacéutica emitió un total de 12 notas informativas de seguridad durante el año 2025, todas ellas centradas en alertar sobre productos que suponían un riesgo directo para los ciudadanos. Asimismo, el personal técnico de la agencia gestionó cerca de 900 consultas procedentes de consumidores, profesionales del sector sanitario y empresas del mercado, ofreciendo soporte regulatorio sobre los requisitos exigidos para la correcta comercialización de estas sustancias.
Coordinación y canales digitales
Para complementar las tareas habituales de vigilancia, con especial atención al desarrollo de los canales digitales de distribución y la entrada de mercancías procedentes de terceros países, el organismo puso en marcha un nuevo espacio web dedicado en exclusiva a la supervisión regulatoria. Esta herramienta digital se diseñó con el propósito de reforzar la transparencia de la institución y facilitar el acceso a la información técnica para todos los agentes implicados en el sector sanitario.


Lilisbeth Perestelo: